• Directorio de empresas
Tecnologicos|Entrevista a Gracia Catalina, directora de El Programa Minerva

"Somos exigentes con los proyectos, pero más lo somos con nosotros mismos"

  • La convocatoria de la séptima edición estará abierta hasta el 15 de noviembre
  • En esta ocasión pone especial énfasis en iniciativas lideradas por mujeres y emprendedores seniors
11/11/2019 |  Indra Kishinchand

El Programa Minerva es una referencia en la aceleración de proyectos, y por eso ha lanzado su séptima edición, respaldada por el éxito de las startups que ya han formado parte de la inicativa. Hasta el 15 de noviembre a medianoche permanecerá abierto el plazo de recepción de solicitudes para participar en esta séptima convocatoria del programa, iniciativa de impulso al emprendimiento tecnológico de la Consejería de Economía, Conocimiento, Empresas y Universidad y Vodafone. En esta ocasión seleccionarán un máximo de 30 proyectos tecnológicos que tendrán la oportunidad de convertir sus ideas y proyectos en negocios reales y lanzarse al mercado. El proceso para presentar las solicitudes se realiza de manera telemática a través de la web.

Con esta nueva edición, el Programa Minerva apuesta por el desarrollo tecnológico hecho en Andalucía, poniendo especial énfasis en iniciativas lideradas por mujeres y emprendedores seniors, perfiles difíciles de encontrar en el mundo emprendedor. Podrán participar todos los emprendedores con proyectos de cualquier ámbito tecnológico que ya hayan puesto en marcha su negocio en Andalucía o aquellas ideas emprendedoras que se comprometan en el futuro a asentarse en cualquiera de las ocho provincias andaluzas. Las bases completas de esta nueva edición pueden consultarse en la web del programa.

En este contexto, el diario El Referente ha hablado con Gracia Catalina Piñero, directora del programa desde el año 2014. En este cargo desempeña tareas de gestión, pero también trabaja a diario con los emprendedores seleccionados en el programa en todo lo referente a la puesta en marcha de sus proyectos TIC.

¿Qué supone, a nivel personal, ser la directora del Programa Minerva? ¿Y profesional? ¿Qué retos se te plantean?

Tanto a nivel personal, como profesional, llevar la dirección del Programa Minerva es un reto en sí mismo. Cada convocatoria seleccionamos 30 proyectos empresariales y seguimos apoyando a los proyectos que han finalizado la aceleración, por lo que la ‘familia Minerva’ siempre crece. Tanto yo, como el resto del equipo de Minerva, tenemos un gran grado de implicación con nuestros proyectos, y eso implica un compromiso no solo a nivel profesional, sino también a nivel personal, pues las horas del día son las que son, y a menudo tenemos que ‘robar’ horas de la vida personal para seguir aportando en nuestra labor profesional.

Al final, nuestro trabajo es apoyar, ayudar y asesorar a equipos de emprendedores, personas que están peleando por sacar adelante su proyecto empresarial y queremos aportar todo lo posible para que lo consigan. Diría que es complicado no implicarse en nuestro trabajo, sus preocupaciones se hacen nuestras y el reto es poder aportarle a cada uno de ellos lo que necesitan para sacar adelante el negocio. Somos exigentes con ellos, pero más lo somos con nosotros mismos. Yo personalmente creo que, hagamos lo que hagamos, estemos donde estemos, nunca debemos ‘acomodarnos’, siempre hay que intentar mejorar. Salir de la zona de confort es la única forma de alcanzar la excelencia, o al menos de tender a ella.

En resumen, llevar la dirección de Minerva es un trabajo exigente, pero muy reconfortante. Cuando ves donde llegan las startups que pasan por Minerva, los éxitos que alcanzan, cómo siguen creciendo, te alegras enormemente de haber podido haberles podido prestar ese apoyo de haber podido ayudarles, y por supuesto merece la pena el esfuerzo.

¿Por qué es importante que las startups pasen por un programa como el vuestro?

Una aceleradora de empresas tiene como objetivo impulsar un modelo de negocio para convertirse en empresa tangible en el menor tiempo posible. No somos la única aceleradora de empresas que existe, pero creemos que tenemos un programa de mentorización, formativo y de acompañamiento muy adaptado a las necesidades del emprendedor.

Las estadísticas en el mundo de las startups no son nada halagüeñas, entre el 80% y el 90% de las proyectos de emprendimiento no salen adelante. Nuestra labor en Minerva es ‘darle la vuelta’ a estas estadísticas, y así lo hacemos, el 80% de los proyectos que pasan por Minerva permanecen vivos.

En Minerva hacemos ver a las startups donde poder mejorar su modelo de negocio, trabajamos conjuntamente con ellos para validar su modelo de negocio, ganar clientes, mejorar tracción, en definitiva ayudarles en todo lo posible para que el proyecto se convierta en un negocio estable, y por supuesto este apoyo, más aún en etapas tempranas de una startup, es fundamental y una gran oportunidad que creemos deben aprovechar. 

¿Cuáles son las cifras de impacto del Programa Minerva en la región andaluza?

Desde 2012, hemos registrado más de mil solicitudes para participar en Minerva. Nos enorgullece nuestra tasa de éxito: ocho de cada diez Proyectos Minerva se convierten en negocios reales. Al entrar en Minerva y aprovechar todos sus beneficios, hemos ayudado a mantener o generar más de 380 puestos de trabajo en Andalucía.

Hemos seleccionado más de 120 startups en las seis convocatorias lanzadas. Hemos acelerado proyectos de toda Andalucía, hemos conseguido capilarizar nuestro programa a las ocho provincias andaluzas y que startups de las ocho provincias tengan las mismas oportunidades de aprovechar la aceleración y de salir adelante.

Otra cifra que creemos relevante es que las diez startups finalistas de la sexta convocatoria, que concluye este próximo mes de diciembre, han logrado facturar en los 3 primeros trimestres de 2019 más de 400.000€.

En vuestro programa le dais mucha importancia a la comunicación, ¿a qué se debe? ¿Es un factor olvidado entre los emprendedores?

En Andalucía tenemos mucho talento tecnológico pero hemos detectado que a los emprendedores, lo que más les cuesta, es vender y enfrentarse al cliente. Por tanto, en Minerva consideramos fundamental trabajar habilidades sociales y comerciales para poder alcanzar el máximo potencial de la startup. A menudo pasa que hay un buen producto, pero si no se sabe comunicar, no sirve de nada. Además, creemos firmemente en la premisa de ‘lo que no se comunica, no existe’. Es así, es la realidad. La gran mayoría de las startups necesitan visibilidad, cobertura mediática, trabajar su marca personal en Linkedin, preparar muy bien un pitch en un evento… Todos estos procesos son parte de la vida de la startup, nos guste o no. Aprender a vender lo que hacemos, lo que somos como empresa, y cómo queremos que nos vea el público, no es que sea importante, es que si no se trabaja, puede perjudicar a la empresa.

¿Con qué mentores contáis en estas y otras áreas? ¿Qué implica precisamente para los mentores formar parte de un proyecto como este?

En el desarrollo de negocio contamos con profesionales expertos que, por un lado, han emprendido y están acostumbrados a trabajar con el modelo de empresa de una startup, y por otro, conocen bien un determinado sector en el que se mueve una startup. Creemos que un mentor debe ser especialista en un área concreta, y que así es como realmente puede aportar al emprendedor. Por ejemplo, si una startup es 100% digital, el mentor asignado conocerá muy bien el entorno digital, las métricas y el marketing, de manera que pueda aportar todo su conocimiento al proyecto. En el área de ventas, los mentores son ejecutivos de grandes cuentas de Vodafone España, con dilatada experiencia en tratar con clientes que les enseñan a abordar reuniones con habilidades comerciales para que sean lo más efectivas posibles. En comunicación y ventas tenemos otro tipo de funcionamiento, un acompañamiento más a demanda según las necesidades de cada proyecto.

Consideramos que el trabajo con nuestros emprendedores es muy enriquecedor. Las personas que mentorizan a nuestras aceleradas siempre nos dicen que aprender mucho de ellas, de nuevas tecnologías, de nuevos modelos de gestión e incluso del carácter y la forma de ser de los emprendedores.

¿Por qué ponéis el foco en iniciativas lideradas por mujeres y emprendedores seniors?

En números globales, las emprendedoras y los emprendedores de más edad, a partir de los 40 años, son los dos perfiles que más escasean en Minerva, y no únicamente en los números de nuestra iniciativa, sino en el panorama general del emprendimiento español. Sin embargo, son dos perfiles emprendedores que suelen convertir con más estabilidad sus ideas de negocio en empresas reales. Los perfiles sénior suelen venir de trabajar por cuenta ajena, que habitualmente conocen el sector en el que van a enfocarse y que ya se han enfrentando a diferentes adversidades laborales, por lo que asumen con más entereza los riesgos que conlleva emprender. Por otra parte, la mujer emprendedora es, por muchos motivos, una figura que debemos potenciar. Según el Mapa del Emprendimiento de South Summit 2019, sólo representan el 19% de los equipos fundadores de startups a pesar de que son más rigurosas con los procesos empresariales y que la tasa de supervivencia de los proyectos liderados por mujeres es superior a la masculina. 

¿A qué dificultades se enfrentan ambos colectivos a la hora de emprender?

En primer lugar, y como el resto de los emprendedores, se enfrentan a numerosas dificultades intrínsecamente unidas al emprendimiento: la complejidad de encontrar y validar su modelo de negocio, el acceso a capital financiero, la dificultad de alcanzar el punto de equilibrio, etc.

Además de estas, es muy probable que encuentren dificultades añadidas como por ejemplo la conciliación de la vida profesional y personal que en el caso de la mujer emprendedora. En la época digital que vivimos hay que valorar también modalidades como el trabajo en remoto, que nos permite compatibilizar la vida familiar con el trabajo diario. En este sentido, considero que la presencialidad debe ir perdiendo peso en la empresa actual y movernos hacia un entorno más digital y dinámico. En el caso de la mujer, es habitual que el miedo al fracaso esté más presente y es algo que entre todos tenemos que trabajar y fomentar una cultura emprendedora independientemente del género de la persona emprendedora.

En cuanto a los perfiles sénior, en principio no veo una dificultad como tal, aunque sí es cierto que ellos suelen asumir ciertos riesgos al emprender que habitualmente otros emprendedores más jóvenes no asumen, ya que estos emprendedores sénior suelen tener cargas económicas y familiares, y esto les condiciona a la hora de tomar decisiones. No todo el mundo está dispuesto a renunciar a un trabajo estable por una idea de negocio que no sabe si va a salir bien, por lo que creo que son muy valientes tomando esta decisión. En el caso del emprendedor sénior, pienso también que pueden aportar mucho conocimiento y experiencia en la empresa. Es habitual que el emprendedor sénior emprenda en el sector donde ha desarrollado su carrera profesional y esto, en lugar de una dificultad, es una gran ventaja que deben aprovechar y sacar partido de ella.

En resumen, en todos los casos, ya sean estos colectivos u otros, emprender implica dificultades, al igual que implican otras muchas decisiones en la vida. Las dificultades hay que vencerlas con planificación y trabajo, y buscar el camino para sacar adelante nuestro proyecto empresarial. Es también labor de programas como Minerva ayudar en ese camino para que el proyecto empresarial salga adelante.

En Minerva contáis con un cheque recursos y premios económicos pero, en conjunto, ¿por qué os eligen los emprendedores?

El feedback que nos llega de los emprendedores, una vez concluyen la aceleración, es que se sienten arropados. El equipo humano que está detrás de la iniciativa es lo que consideran más importante, y en realidad, lo es. Un programa de aceleración puede ser muy competitivo, ofrecer muchos recursos, pero si no hay encaje entre el equipo de trabajo y el equipo de la startup, falla algo. En Minerva estamos para ayudar, y es lo que tratamos de transmitir. Creo que lo conseguimos. Evidentemente hay otros recursos del programa que valoran muy bien, como el espacio de trabajo sin coste, los contactos que podamos realizar con apoyo de los promotores, los premios económicos y la visibilidad mediática, pero siempre nos dicen que nuestro acompañamiento ha sido fundamental en el proceso de emprender.

¿Cómo es vuestra relación con las startups que ya han sido parte de Minerva y cuáles son sus datos de crecimiento y supervivencia después de estar con vosotros?

Uno de los aspectos que valoran positivamente los emprendedores es precisamente que su acompañamiento realmente no acaba una vez termina la aceleración. Cuando la startup termina este proceso no deja de necesitar apoyo, si que el tipo de apoyo que más necesitan cambia: toman mayor peso aspectos como la visibilidad, el networking, el contacto con potenciales inversores, etc. Por ello, que una vez finalizada la aceleración en Minerva todas las startups pasan a formar parte de la comunidad ‘Minerva Forum’, donde seguimos prestándole apoyo a demanda de sus necesidades.  

Los datos de Minerva son muy satisfactorios. De las startups que concluyen la aceleración, más del 80% siguen en activo de alguna manera, bien en desarrollo o bien vendiendo sus productos o servicios. La tasa de comercialización de nuestras aceleradas oscila alrededor del 75%, un dato que consideramos estupendo. Cuando las startups completan la aceleración, nos ponen nota. Actualmente, nuestro grado de satisfacción es del 8,9. 

¿Qué procesos seguís para transformaros y reinventaros en cada convocatoria?

Nos consideramos una startup, aplicamos la misma metodología que utilizamos con los proyectos acelerados: Lean Startup. Nos preguntamos ¿en qué podemos mejorar? ¿Qué necesidades no hemos cubierto? ¿Cómo podemos ayudar más a los emprendedores con los recursos que tenemos? Tratamos de diseñar la próxima edición de la mejor forma posible en base al feedback que nos devuelven también los emprendedores acelerados. Y en cada convocatoria vamos incluyendo mejoras. Por ejemplo, en esta nueva 7ª convocatoria, hemos introducido un completo bloque legal, que junto a los 3 ya existentes (negocio, comunicación y ventas) trata de trabajar estos aspectos con los proyectos.

MÁS INFORMACIÓN

Inscríbete en la séptima convocatoria aquí

Sígueles en Twitter

¡Deja tu comentario!
Esta es la opinión de los internautas, reservado el derecho a eliminar comentarios injuriantes o contrarios a las leyes españolas.

Publicidad

Publicidad

Publicidad

2009. Charaxes Jasius S.L. Todos los derechos reservados.