
El segundo Consejo de Ministros del nuevo Ejecutivo, celebrado el pasado 30 de diciembre, dio un duro varapalo a Radiotelevisión Española. Cristóbal Montoro, actual ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, ha anunciado un recorte de 200 millones a los presupuestos destinados a la televisión pública.
El tijeretazo se encuadra dentro de las medidas de reducción de gasto, de aproximadamente 8.900 millones de euros, propuestas por el gobierno de Mariano Rajoy para solventar parte del déficit público. El presupuesto final de Radiotelevisión Española, previsto en 1.200 millones de euros según los datos de 2011, sufre así un recorte que pone en peligro el sistema de financiación perfilado en los últimos años.
A finales del pasado octubre, el Partido Popular ya presentó una serie de enmiendas a la Ley de Presupuestos Generales del Estado en la que se cuestionaba la viabilidad de los entes televisivos públicos, y previó una drástica reducción del gasto destinado a RTVE. La Corporación, que recibió el año pasado una subvención estatal de alrededor de 500 millones de euros, puede pasar a percibir poco más de 300.
ACTUAL MODELO EN PELIGRO
Tras la ley aprobada en 2009 por el gobierno de Rodríguez Zapatero en la que se eliminaba la publicidad en la parrilla y las cuentas de Televisión Española, y que intentó poner barreras a su endeudamiento, RTVE pasó a vivir de tasas y ventas de productos de la cadena, además de la cantidad aportada por el Estado. El recorte, que provendrá de esta última partida, obligará a la Corporación a perfilar su estrategia de gestión y programación.
La próxima reunión del Consejo de Administración de RTVE, cuya celebración está prevista para el próximo miércoles 4 de enero, según informa el diario ‘El País’, abordará los efectos del tijeretazo. El mismo medio de comunicación ha recogido declaraciones de Santos Ruesga, actual presidente del Consejo, en el que se barajan varias de las opciones a las que tendrá que hacer frente el ente público para subsanar el considerable roto económico.
El retorno de la publicidad a Televisión Española es uno de los primeros recursos a los que la pública parece querer echar mano. “Tres minutos por hora”, afirma Santos Ruesga a ‘El País’, una cifra casi imperceptible para la audiencia teniendo en cuenta que la cadena dispone de cuatro minutos para la emisión de autopromociones, y parte de esa duración podría ser sustituida por contenido comercial
Medidas drásticas antes de meter la tijera en la plantilla de la cadena: la Corporación baraja el cierre de alguno de sus seis canales (La 1, La 2, Canal 24 horas, Clan, Teledeporte y TVE HD) o la venta de determinados eventos deportivos, como los Juegos Olímpicos de 2012, que supone el desembolso de aproximadamente 70 millones de euros por parte de la cadena entre derechos y costes de producción; la UEFA Champions League o los partidos de fútbol de la selección española.

