
“Martín es bastante maduro. Más que los personajes que he hecho hasta el momento, por la responsabilidad que tiene”. Seriedad y compromiso destila Maxi Iglesias a la hora de abordar su personaje en ‘Toledo’, la serie recién estrenada por Antena 3 y de la que el madrileño es buque insignia. Para otros proyectos futuros, sólo pide “que puedan estrenarse las películas” en las que ha participado. El actor, además de carne e histeria fanática, parece ser tranquilidad, optimismo y modestia a punto de marcarse el tanto de los 21 años.
“Me he documentado, he leído algún libro que otro y también con películas, que a lo mejor no son tan rigurosas en cuanto a maneras de hablar o fechas, pero que vienen muy bien”. Lo de Maxi Iglesias en ‘Toledo’ parece puro reto y compromiso, entrega para la ficción estrella de la casa que no ha dudado en apostar por él. Después de Cabano de ‘Física o Química’ y Ángel de ‘Los protegidos’, Antena 3 le regala Martín. Otro adolescente, pero éste con miga histórica.
“Martín no es cualquier cristiano, es noble, hijo del magistrado de la ciudad, y Fátima es hija del faquir de la ciudad, el líder espiritual de los musulmanes”, explica Maxi Iglesias sobre la enjundia social de ‘Toledo’, que retrata los conflictos culturales de lo contemporáneo a través de la ciudad castellana allá por el siglo XIII. Conflictos en los que el amor imposible triunfa por goleada. “Es un contraste entre lo que más odia, que son los musulmanes, y la chica que conoce, que es encantadora, simpática, pero que es musulmana”.
“CADA ÉPOCA TIENE SUS PAPELES, Y SUS PAPELES SUS COSAS”
“Vamos a ver acción y aventuras sobre todo, y también intriga, amistad…”, anticipa el joven actor sobre la serie, donde comparte espada y plano con Jaime Olías, compañero de generación televisiva por su papel en ‘Ángel o demonio’, y con Adrián Expósito, que se estrena ahora en el medio catódico. Con Mario Casas y Blanca Suárez en ‘El barco’, Amaia Salamanca y Yon González en ‘Gran Hotel’, y Luis Fernández en ‘Los protegidos’, ‘Toledo’ completa la cuota de capital interpretativo juvenil de Antena 3, y de las competitivas audiencias que arrastra.
Compañeros de pantalla grande y pequeña. Y también de tibias críticas. ‘XP3D’, la película de terror dirigida por Sergi Vizcaíno, estrenada hace un mes en los cines nacionales, reunió a Maxi Iglesias con parte de la generación ‘SMS’, acusada reiteradamente de burlarse del talento a base de nalga y pectoral. “Es lo natural; cuando sales de la cama o te vas a duchar, te quitas la ropa. Si haces de oficinista, no vas a salir desnudo”, comenta Maxi Iglesias a colación de tal argumento crítico.
“Cada época tiene sus papeles, y sus papeles sus cosas”, reflexiona el madrileño sobre su carrera hasta el momento, y se muestra agradecido por los guiones recibidos, sencillos o maduros, recién estrenada la veintena. “El secreto de los 24 escalones’ se ha retrasado”, comenta sobre un nuevo proyecto cinematográfico, en el que incurre de nuevo en el terror español. Una gran apuesta interpretativa como él implica gran responsabilidad y una ineludible mirada crítica, para lo que se necesita serenidad y confianza. Y de eso, a Maxi Iglesias le sobra.

