
El Referente tuvo el privilegio de poder entrevistar al atractivo doctor de 'Perdidos', la prestigiosa serie norteamericana que está de moda en todo el mundo. Simpático y cercano, Matthew Fox nos cuenta los entresijos del rodaje.
Hay quien acusa a la serie de rocambolesca por los continuos giros que da, ¿Qué opinas sobre esto?
La verdad es que la gente la sigue mirando a pesar de todo (risas). Es una serie difícil que requiere que el espectador ponga mucha atención para poder reunir las piezas del puzzle que se le van dando. En la sexta temporada se va a terminar de una forma concluyente, se van a descifrar todos los enigmas de una forma muy bonita y muy satisfactoria para todos. Depende mucho de cada espectador, aunque yo creo que ahora hay mucha más emoción de la que había al principio, y los espectadores están cada vez más emocionados de cómo va a acabar la historia.
Si pudieses interpretar a otro personaje de la serie, ¿cuál sería?
Hurley (risas). Él es gracioso y me gustaría ser el tío gracioso, es una persona más relajada y con otra filosofía. Mi personaje está muy torturado durante toda la serie.
Jack comienza la serie siendo el líder... ¿Seguirá siéndolo al final de Perdidos?
En el inicio de la serie yo hablé mucho con Damon Lindelof sobre el personaje y no queríamos que fuese el típico caballero andante. Queríamos que al principio todo el mundo lo considerase un héroe, como una persona a seguir, para destruirlo más adelante. Por ello al final de la cuarta temporada es un alcohólico que quiere suicidarse. Él se da cuenta que es su propia cabezonería la que lo ha llevado a esa situación, y se convence de que su destino y único objetivo es completar el destino que se le ha asignado. En la sexta temporada se convierte en un líder muy diferente, mucho más puro.
¿Qué opinas de aquéllos que dicen que Jack debe morir al final de la serie?
Yo creo que va a morir. Sin embargo, como ya conozco bastantes cosas de la última temporada no puedo contar nada. Lo siento (risas).
¿Has perdido alguna oportunidad en el cine por Perdidos?
Sí, ha habido algunos proyectos que me perdí por hacer Perdidos, pero tanto ABC como Disney fueron muy sensibles conmigo para combinar la serie con otros proyectos. Aún así he conseguido que en rodar cuatro películas los últimos cuatro años, lo cual no está nada mal. Además, como dice el dicho, nunca muerdas la mano que te da de comer.
De todas las incógnitas de la serie... ¿Alguna te ha quitado el sueño?
La verdad es que ninguna me ha quitado el sueño. Quizás descubrir quién era Jacob para mí fue algo fascinante. Ahora tenemos una idea clara de quién es, pero para mí fue muy emocionante conocer su identidad en su momento.
A muchos la isla le da la posibilidad de empezar de cero, ¿te gustaría tener esa posibilidad en tu vida?
Absolutamente, y de hecho empezaré esos cambios cuando se acabe la serie mudándome a otro lugar después de vivir cuatro años en Hawai. No es que Hawai sea feo, pero estoy listo para dar este paso, y además prefiero un sitio de montaña donde pueda disfrutar de las cuatro estaciones del año.
Si fueras una mujer, ¿qué elegirías de Sawyer y con qué te quedarías de Jack?
Esa es una pregunta imposible (risas). Los dos personajes son dos caras de la misma moneda. Yo he intentado, y he hecho un esfuerzo consciente, de no pensar demasiado en lo que opina el público sobre los personajes. Yo creo que esto es peligroso para un actor, porque un actor tiene que trabajar desde dentro hacia fuera y no desde fuera hacia dentro.
Cada vez se hacen series de mayor calidad, ¿crees que llegará el día en que la TV se coma al cine?
Estoy de acuerdo en que cada vez las producciones son más costosas y están mejorando la calidad. Lo que tiene la TV es que permite a productores y guionistas arriesgarse mucho más por tema de presupuestos y porque no hay que complacer a tanta gente. Espero que el cine no desaparezca porque para mí es un placer ir a ver una película a las tres de la tarde de un día caluroso. Además, siempre va a haber historias para contar.

