
Hay quien sufre estrés por no tener trabajo, y hay quien lo sufre por tener demasiado. Es el caso de Luis Merlo, que ha confesado que se encuentra perfectamente tras sufrir un "cuadro de estrés por agotamiento".
El actor ha comentado en la rueda de prensa de ‘El Internado’, que tras un cambio en el guión vuelven a resucitarlo, tuvo que abandonar sus últimas actuaciones del 2009 de su obra teatral “Arte”.
"No llegué a la meta por un mes", comenta Merlo, quien llevaba retrasando su parón por descanso desde el 2002 por acumulación de trabajo.
Afirma que su continuidad en series como ‘Aquí no hay quien viva’ o ‘El Internado’ y obras como ‘Gorda’ o la antes mencionada, le provocaron alteraciones en el sueño y la voz.
"no conseguía dormir más que hora y media diaria", recuerda, y continúa "Además, también hice cine y llevé el teatro Maravillas de Madrid con la sociedad de mi hermano (Pedro Larrañaga)".
Luis afirma que todos sus problemas de salud vinieron encabezados por su poca decisión para decir no a diversos proyectos que le han ido ofreciendo, "los actores tenemos muchísimo miedo al vocablo no, porque pensamos ¿y si esto no vuelve a pasar?".
Ahora que ha pasado el tiempo, y confiesa ser un “adicto al trabajo”, afirma que no volverá a compaginar televisión y teatro pues son "dos mundos que se pelean en horarios".
Dice que le da “pudor” quejarse de trabajo por “cómo está el país", y ha aprovechado la rueda de prensa para dar las gracias por cómo lo han tratado y ha adelantado que se encuentra en plenos ensayos de su nuevo proyecto junto a María Barranco, "Tócala otra vez Sam", de Woody Allen.
Ha comentado que "el éxito es maravilloso, pero en su justa medida" y que se siente agradecido por formar parte del tipo de personajes profesionales que “los que lo son por su trabajo, lo que implica un respeto".

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