
Enigmático, cercano, sincero y con sentido del humor. Así es Ian Mcshane, uno de los protagonistas principales de la adaptación a la pequeña pantalla de 'Los pilares de la tierra', la archiconocida novela del escritor Ken Follet.
El actor inglés, que interpretará al padre de Penélope Cruz en la próxima entrega de 'Piratas del Caribe', ha estado esta semana en Madrid promocionaando este ambicioso proyecto producido por Ridley y Tony Scott, que ha contado con una inversión de 40 millones de dólares. Cuatro emitirá esta miniserie de ocho capítulos a partir del próximo martes 14 a las 22:30.
¿El resultado final de la película está por encima, por debajo o a la par del libro?
Es difícil comparar. Yo leí primero la adaptación para la serie que hizo John Pielmeier antes de leer el libro. Es un libro que ha leído todo el mundo y cada uno tiene su opinión, cada cual tiene una visión particular de cada personaje. En líneas generales, los hermanos Scott han hecho un gran trabajo, así como el director, Sergio Mimica-Gezzan y el propio Pielmeier. Además, el elenco de actores ha sido magnífico, el rodaje ha sido estupendo y eso se nota en el resultado.
Hay veces que cuando estás actuando tienes una buena sensación de que el resultado final va a ser bueno, aunque no puedes dar nada por sentado. He visto casi toda la serie cuando la han emitido en Estados Unidos y me ha encantado el resultado, los efectos especiales y todo lo demás.
¿Crees que enganchará tanto como el libro?
El tema, en un principio, podría resultar aburrido. Todo gira en torno a la construcción de una catedral, pero además representa una época en la Corte de Inglaterra, donde la corte estaba muy dividida. Además, algo que ha logrado expresar la serie es el contraste de mi personaje Waleran y el del Prior Philip. Waleran representa la Iglesia como algo que hay que temer, mientras que Philip representa la fe, las personas, los fieles. Es un poco como el Judas Iscariote de la película.
¿Cuáles crees que son los verdaderos pilares de la tierra?
Es difícil para mí responder esta pregunta porque no soy una persona religiosa. Tampoco Ken Follett es creyente. Creo que lo que quería expresar Follett en esta novela es que la fe personal es más importante que la Iglesia, de hecho, la institución eclesiástica no sale muy bien parada en la serie ni en el libro, igual que podemos decir que en los últimos veinte años tampoco ha salido muy bien parada.
Sin embargo, la fe personal es algo que sí debemos respetar. La Iglesia ha sido muy reacia a aceptar sus errores, porque si los aceptaba era un poco como perder su autoridad, como si se les derrumbara el chiringuito. Ésta es una crítica hacia la Iglesia Católica, pero igual se le puede hacer al Judaísmo o hacia el Islam. Es una crítica que seguirá mientras no admitan sus errores, porque lo que intentan es proteger la religión, no proteger a las personas. Por ello, la Iglesia no avanza. Las personas, los fieles, sí avanzan, pero la Iglesia no.
¿Tienes una presión mayor al formar parte de un proyecto con tantos seguidores?
No creo que haya sido una mayor responsabilidad. Cuando te dan un papel, lo que intentas es hacerlo lo mejor posible e intentas crear un personaje con la ayuda del guionista, del director y del resto del reparto, que refleje realmente lo que se pretende en el guión. En ‘Los pilares de la tierra’, lo que se pretende es reflejar la historia de Inglaterra durante 40 años de muchos sobresaltos, ya que el país se estaba recuperando de la invasión normanda de unos años antes.
Lo que sí es constante en la serie y en la novela es el temor a la Iglesia. De hecho, por eso no matan a Waleran, porque ése es su poder, el temor que tiene la gente a la Iglesia. A Waleran no le interesa las personas ni la fe, le interesa la Iglesia y por eso se autoflajela en soledad.
¿Hemos avanzado tan poco como para que todavía proliferen en el Vaticano personajes tan siniestros como el de la película? ¿Eres una persona anticlerical?
¿Tengo que dar nombre? (risas). No soy anticlerical, lo cierto es que no soy “antinada”. El Papa Juan XXIII, por ejemplo era bueno, la mitad de las veces no podías encontrarlo porque estaba por las calles tomando cafés con las gentes del pueblo. Estoy seguro de que hay curas muy buenos.
Lo que es muy triste es que la Iglesia rechace las críticas. Es un poco como los republicanos en Estados Unidos, que parece que si admiten cualquier tipo de error, se les va todo el montaje. En el caso de Obama, por ejemplo, que no le aceptan que haga nada bueno. Primero porque es negro, y en realidad es medio blanco. Los republicanos, además, odian que Obama sea presidente y haga lo que haga lo tachan de socialista. Por ejemplo, la reforma sanitaria que está llevando a cabo la tachan de socialista. No quieren que el país avancen y le echan la culpa a los demás.
Pero, ¿cree que hay muchos como Waleran?
Cientos (risas).
¿Disfruta interpretando papeles de villano?
Sí por supuesto. Ahora no le llamamos villanos, nos referimos a ellos como personajes complejos que tienen distintas agendas de intereses. En el caso de Waleran, Follett lo describe como si fuera un cuervo, con una voz tranquila, como un personaje claro oscuro, que se desliza, que aparece y desaparece, que al mismo tiempo tiene un aspecto encantador, cuando en realidad no es una buena persona. En privado, para contrarrestar ese esfuerzo que tiene que hacer en público se autoflajela. Se preocupa sólo de sí mismo.
¿Cómo preparaste el personaje?
En la novela tenía suficientes datos para preparar el papel e inspirarme. Además, Waleran encarna perfectamente la visión que tenía Follett de la Iglesia. Físicamente es un personaje delgado, con pelo largo… un poco como un cuervo negro. Como actor sólo necesitas media frase para saber cómo es un personaje, cómo es su voz, cómo se mueve, qué tipo de vestuario debe llevar… Yo llegaba al rodaje y decía “peinarme, ponerme el traje y ya estoy listo para rodar”.
¿Esta serie es el ejemplo de la mejora en la calidad en este tipo de producciones?
No creo que este libro se pudiese llevar al cine. El formato perfecto es el que se le ha dado, no tendría sentido hacer una película de dos horas. Como actor inglés que soy, estoy acostumbrado a hacer teatro, pasar a la televisión, hacer películas… no nos limitamos. Es interesante cambiar de medios y conocer a otros actores.
Es diferente dependiendo de la parte del mundo de la que hablemos. En Estados Unidos, la verdad es que la televisión tiene mucha calidad ahora en canales de pago como HBO o Showtime. En Estados Unidos ahora sólo se hacen películas como ‘Piratas del Caribe’, de dibujos animados o de terror, y no hay incentivos más allá de los económicos. Este proyecto ha sido especial porque ha sido una combinación de países en su producción y eso la ha hecho interesante.
Yo sólo veo películas europeas cuando voy al cine, para ver las americanas espero a que las pongan en la tele. En Estados Unidos, lo mejor que se está haciendo ahora está en las series, pero en la televisión de pago.
¿Por qué decidió dedicarse a la interpretación? ¿Le gustaría hacer más comedia?
Sí he hecho comedia durante mucho tiempo en una serie inglesa llamada ‘Lovejoy’. Probablemente porque no era buen futbolista, mi padre jugaba en el Manchester United, pensé que dedicarme al teatro era una buena forma de conocer chicas y de beber (risas).
¿Es la primera vez que estás en España?
He estado muchas veces. En los años 60 iba mucho a Ibiza y a Formentera, el sur lo conozco bastante bien, aunque los ingleses lo han destrozado (risas). Me hubiese gustado tener más tiempo en esta visita a España para poder visitar San Sebastián, que me han dicho que se come muy bien. A Madrid es la primera vez que vengo.



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