Según declaró el gobierno de Pekín, los usuarios de microblogs deberán, en el plazo de tres meses, registrarse con su nombre real. Este tipo de servicios mantiene más de 300 millones de cuentas abiertas en China, posicionándolo por encima de EEUU. Este sistema, también denominado nanoblogs, se ha puesto muy de moda en el mundo, sobre todo gracias al portal Twitter, donde los usuarios pueden compartir vivencias y difundir distintas informaciones.
En el país asiático, Twitter está prohibido para evitar la difusión de noticias no controladas por el partido comunista. En su lugar, encontramos varias opciones de origen local como ‘Weibo’, que permite seguir a otros usuarios y escribir mensajes de una longitud de 140 caracteres chinos entre otras funciones.
Además de estar limitadas las temáticas en la plataforma, los mensajes sufren ‘tijeretazos’ por parte del aparato censor del gobierno central. Pese a ello, los internautas inventan formas creativas para tratar las materias tabús como los derechos humanos o criticar al partido.
LOS MICROBLOGS, UN ENEMIGO DE LA CENSURA
El gran éxito obtenido en este campo, entre los más de 480 millones de internautas chinos, se traduce en la imposiblidad por parte de las herramientas de control del partido que se ven desbordadas por millones de mensajes diarios.
Por este motivo, las autoridades han decretado que se exigirá la suscripción a los "departamentos responsables para contenido de internet" con los nombres reales a particulares y empresas en el plazo de tres meses. De no cumplirse, se tomarán medidas legales contra los infractores.
El objetivo de este tipo de medidas, según un portavoz del gobierno de Xinhua, es proteger los intereses de los internautas y mejorar la credibilidad en la web. Además, aseguró que las nuevas normas no solo no afectarían a los microblogs, sino que mejorarían este tipo de sitios webs tan criticados por el Gobierno chino que los considera llenos de rumores y mentiras.


