Intercambio de archivos, páginas de descargas o ataques informáticos han sido noticia durante la última semana. Hoy el turno es para una de las redes sociales más populares de los últimos tiempos: Twitter.
Con más de diez millones de usuarios en todo el mundo, la interfaz de microbloggins será ‘callada’ por la censura en varios países o simplemente por las ordenanzas de alguna entidad que se sienta ofendida por lo dicho en 140 caracteres.
La medida se ha hecho pública a través de una entrada breve y concisa en el blog corporativo de la compañía. Twitter comienza explicando que “casi todos los países del mundo consideran que la libertad de expresión es un derecho fundamental". Sin embargo, "muchos otros países piensan que la libertad de expresión conlleva una responsabilidad y tiene unos límites”.
Por otro lado, la empresa no ha anunciado con claridad cuáles son los contenidos específicos que se bloquearán, ni las entidades específicas susceptibles de denunciar ‘tweets’, así como los requisitos puestos a dichas instituciones para aceptar las peticiones de bloqueo. Tan solo ha dado un ejemplo de contenido censurable, los mensajes pro-nazis en países que han sufrido en nacionalsocialismo como Alemania, donde además, están prohibidos por ley.
LA CENSURA AFINA SU PRESENCIA
Hasta el momento, cuando Twitter había censurado algunos contenidos lo había hecho en todo el mundo. Con la nueva política, la compañía sólo lo hará en los países que denuncien el contenido ofensivo de la red social. Sin embargo, a día de hoy no se sabe qué ley tendrá mayor validez, si la ley de expresión de la red social o las leyes locales de censura.
El nuevo proceso consistirá en avisar al usuario del mensaje vetado y a aquellos que quieran acceder a él a través del sitio Chillingeffects, con el que Twitter ha llegado a un acuerdo. Además, se les facilitará el motivo de la desaparición del tweet afectado.
INTERNET YA SUFRE ESTE MAL
No es la primera vez que la censura ataca a la ‘Red de redes’. Yahoo retiró la venta de recuerdos nazis en Francia debido a una denuncia de la Justicia gala. La compañía americana apeló a los magistrados de Estados Unidos que consideraron que la venta de estos artículos no afectaba a la libertad de expresión.
Finalmente, Google, tiene una parte de su buscador censurada en China, aunque ofrece a los internautas chinos la opción de acceso a otro más libre situado en Hong Kong.


