
Las consolas tienen los días contados, porque la televisión bajo demanda tomará el testigo de la distribución y el consumo de videojuegos gracias a la comercialización de paquetes temáticos similares a los que ya existen en los canales de pago. Esa es, al menos, la opinión de Alon Shtruzman, responsable de operaciones de Playcast Media, que hoy ha tratado de convencer a la audiencia de la VI edición de Gamelab de que el negocio de los videojuegos puede cambiar de manos.
En una entrevista con Efe, el experto ha explicado que su compañía es un nexo entre los creadores de videojuegos y los operadores de televisión de pago y lo que ofrece es un descodificador con un sistema que permite comprimir los títulos en formatos de vídeo digital y transmitirlos a la televisión del consumidor sin retardo.
Partiendo de la base de que la televisión "sigue siendo el principal escaparate para que la gente compre contenidos", y de que el deseo del ser humano es divertirse en su sofá, Playcast Media pretende hacer de la televisión de pago el medio de referencia en el mundo de los videojuegos. Y es que, según Shtruzman, la televisión es el medio que ofrece mayor protección frente a la piratería, al contrario que internet, un medio que no considera ni fiable ni rentable para los creadores y cuyo papel en el universo del ocio interactivo augura que se reducirá a un pequeño nicho de jugadores "hardcore".
El profesional ha atribuido también a la televisión el éxito que los videojuegos han tenido en los últimos 12 años gracias a su migración desde los ordenadores con las consolas. "Las consolas son hoy en día la clave, pero en el futuro no lo serán. La televisión las reemplazará", ha sostenido. Durante un tiempo proliferaron títulos interactivos para televisión, pero había limitaciones en los descodificadores y su movimiento era muy limitado, por ello ambas industrias no convergieron.
Shtruzman ha asegurado que hoy en día con su sistema se puede reproducir con calidad absolutamente todo lo que la televisión pueda hacer con las consolas, incluidas las tres dimensiones.
PLANES DE FUTURO
Playcast Media ya tiene acuerdos con estudios de la talla de Activision, THQ, Atari o Capcom y es que desde la compañía, con sede en Londres, consideran que los desarrolladores quieren hacer dinero actuando "como los estudios de Hollywood", es decir, vendiendo sus productos primero en tiendas, luego alquilándolos por días y más tarde lanzándolos en paquetes de televisión bajo demanda.
La modalidad de videojuegos bajo demanda a través de un descodificador televisivo ofrece la posibilidad de que todos los miembros de la familia puedan elegir los paquetes temáticos que más le gusten. Shtruzman calcula que cada uno de esos paquetes costaría seis o siete euros y podría accederse a ellos a través de las plataformas de televisión de pago.
En la actualidad, Playcast Media sólo funciona en Israel, pero antes de finales de año se habrá instalado en algunos países europeos que el portavoz de la compañía ha eludido precisar. Sus previsiones prevén la implantación de 5 a 10 millones de descodificadores de aquí a tres o cuatro años gracias al cierre de acuerdos con cinco o seis operadores europeos, dos o tres estadounidenses y tres o cuatro asiáticos.
El tiempo dirá si el decodificador se convierte en la nueva consola.
