
Con este nuevo láser de rayos X se ha conseguido calentar por primera vez un trozo de materia hasta los dos millones de grados. Mediante este experimento, los científicos buscaban recrear en el laboratorio las condiciones físicas que se dan en el interior de las estrellas.
El grupo de investigadores, pertenecientes al Departamento de Energía de EEUU y a la Universidad de Oxford, están exultantes después de lograr este récord, con el que ni siquiera se podía soñar hace cincuenta años, cuando se empezó a trabajar con el láser.
El experimento se realizó en California, con una fuente de luz llamada Linac Coherent Light Source (LCLS). Esta herramienta es capaz de realizar un disparo rápido de pulsos de rayos láser, mil millones de veces más brillantes que los de cualquier otra fuente de rayos X. Produce tanta energía como toda Bélgica. Utilizando estos pulsos sobre un trozo de papel de aluminio se consiguió la llamada 'materia densa caliente', que en menos de una billonésima de segundo alcanzó una temperatura en torno a los dos millones de grados.
Crear este plasma es un importante paso en la comprensión de la extrema materia que se encuentra en el interior de las estrellas. Incluso podría ayudar a recrear en laboratorio el proceso de fusión nuclear que alimenta el Sol. Hasta ahora este plasma solo había podido ser creado a partir de gases, pues no existían herramientas que permitieran hacer lo mismo con densidades sólidas, que no pueden ser penetradas por rayos láser convencionales.
