
Ícaro Moyano, Director de Comunicación de Tuenti, una de las compañías especializadas en Redes Sociales de mayor éxito entre los jóvenes, se ha comprometido a autorregular su comportamiento conforme a la legislación para proteger a los menores en la red.
¿Realmente es peligroso para los jóvenes las Redes Sociales?
Internet es un espacio muy joven pero de confianza, es seguro. La diferencia entre el mundo de los átomos, la calle y los pixeles, es que todo lo que ocurre en internet es trazable. Hay muchos comportamientos que a ninguno nos gusta en la calle y que no dejan rastro, sin embargo, el mundo por internet siempre deja una búsqueda, y más en una plataforma como Tuenti. Somos más vigilantes del entorno para que pueda haber calidad de relación.
Hace 12 años, cuando aparecieron los móviles hubo cierto desmadre, se escuchaban móviles en el cine, el teatro, etcétera. Tuvimos que aprender a comportarnos. Con las redes sociales pasa lo mismo, es tan nuevo, tan divertido y apasionante que nos estamos enfrentando a situaciones nuevas. ¿De verdad quieres tener como amigo a tu jefe con el que compartirás música, fotos, comentarios...? Son pequeños ajustes los que hay que hacer para generar menos ruidos.
¿Y en ese punto que puede hacer Tuenti para generar menos ruido?
Hay decisiones técnicas que podemos tomar como compañía y luego compromisos éticos. Técnicas; en Tuenti por ejemplo sólo se puede entrar bajo invitación, no permitimos el registro libre para que haya una mejor calidad de relación, los amigos entran porque sus amigos se fían de él, así no generamos contenidos por buscadores. Lo que generes en Tuenti sólo lo lees ahí y son los propios usuarios los que deciden con quien compartir sus contenidos. Y éticas; hay compromisos de divulgación. Es muy importante la divulgación de valores para la protección de datos de los menores, tenemos muchos acuerdos con organismos públicos y privados.
¿Qué tipo de acuerdos ha llegado Tuenti con estos organismos?
Los detalles se harán públicos dentro de una semana. Somos una empresa española, y hay una labor de responsabilidad del entorno social en el que vivimos, tenemos que ser accesibles a la agencia, conocernos y compartir los espacios públicos. Es importante que encontremos formas de divulgación conjuntas para cumplir la ley de la mejor forma posible lo que ocurre con los menores de 14 años.
¿Sería negativo o positivo que la legislación metiera mano?
El fenómeno es muy joven, las leyes funcionan como paraguas sobre internet. Ellos confían en la capacidad de autorregulación porque nos lo exigen los propios usuarios ya. Hay un discurso compartido por las tecnológicas, que por nuestros usuarios vamos a encontrar los márgenes más cómodos. Del mismo modo que cada vez son menos los salvajes en Wikipedia, tenemos que buscar más herramientas de este tipo porque van a ser más rápidas. La realidad y la legalidad deben estar cerca.
¿Pero todas las redes sociales están dispuestas a adoptar una autorregulación?
Si, a lo largo de las próximas semanas cuando se vaya viendo lo que hicimos el grupo de trabajo con la comisión, se verá en la que todos hemos elaborado un documento personal de cada compañía con una explicación muy clara de quiénes somos y a qué nos comprometemos. Es un conjunto de documentos de peso, es la primera vez que 15 empresas dedicadas a internet trabajamos juntos para buscarnos márgenes.
Tuenti hablaba hace un tiempo que es fundamental que los propios padres tomen conciencia y sea la educación la que prime a la hora de utilizar las redes sociales, ¿hasta qué punto son culpables los propios padres?
Con internet sucede un fenómeno, es el primer cacharro del que los niños saben más que los padres. Esto no pasaba con la tele, la radio o el cine, y esto es apasionante. Puede generar momentos de ruido, pero genera una experiencia familiar provechosa de navegar en paralelo con los portátiles. Cada vez buscaremos mejores encajes. Antes para tener internet había que quitar el teléfono, enchufar y era un rollo. Ahora todos tenemos wifi, los portátiles son baratos y tenemos la oportunidad de navegar en paralelo con nuestro hijo.
Y aunque se vigile, cada uno tiene sus momentos de intimidad, sin que olvides de que estás cerca suyo. Y habría que disfrutar de esa experiencia, no decir lo fácil de que ellos saben mucho y nosotros nada. El resultado no es sólo ya la relación familiar, sino la escuela como garante de una socialización, nuestra labor como empresa, y es importante que todos aportemos.
En todo caso, ¿los padres pueden estar tranquilos de que sus hijos utilicen una red social?
Por su puesto.

