
Dos de las empresas más importantes del mundo de la tecnología, Google y Apple, han sido acusadas por una juez de California junto a otras cinco compañías relacionadas por la supuesta firma de un acuerdo de no ‘traspasarse’ trabajadores cualificados ni ofrecer puestos de trabajo a ingenieros de la competencia.
Las sospechas por parte de las autoridades estadounidenses surgen a través de un correo del malogrado Steve Jobs a su ‘colega’ Eric Schmidt, antiguo CEO de Google. En el email, que data del año 2007, el fundador de Apple comentaba a Eric Schmidt que “estaría muy complacido si tu departamento de Recursos Humanos desiste de intentar fichajes”. Instantáneamente, el señalado por Jobs como ‘ladrón de trabajadores’ remitió este correo a un conjunto de receptores no identificados dentro del citado departamento.
En el email reenviado, el CEO de Google indicaba que el ‘gigante buscador’ “tenía una política de no reclutamiento de miembros procedentes o pertenecientes a la empresa de la ‘manzana mordida’. Por ello, posteriormente se ordenó la paralización de estos procesos y se exigió un informe sobre lo sucedido para enviarlo a Apple. Las consecuencias, el despido del responsable de la oferta y un comunicado interno en el que el jefe de área aseguraba que se trataba de un “incidente aislado” y pedía que se transmitieran “disculpas a Apple”.
LA POLÉMICA SALPICA A OTRAS EMPRESAS
Al parecer este tipo de acuerdos no se han dado sólo entre Google y Apple. Multinacionales como Pixar, Intel, LucasFilm, Adobe o Intuit también han hecho este tipo de pactos y han sido acusados de mantener conductas monopolistas.
La justicia estadounidense ya se hizo eco de este tipo de ‘negocios sucios’ y, aunque no tuvo éxito, la posterior denuncia de un ex trabajador de LucasFilm hacia su empresa y otras compañías como Apple, Google o Adobe, entre otras, tuvo efecto. El ex empleado de la productora cinematográfica les acusó de “violar las leyes antimonopolio, conspirar para fijar una retribución fija para sus trabajadores y acordar no robárselos mutuamente”.
Según indicó el propio demandante es “decepcionante que, mientras estábamos trabajando duro para hacer productos excelentes que dieron enormes beneficios para LucasFilm, los altos ejecutivos de la empresa llegaban a acuerdos con otras empresas para eliminar la competencia”.
FACEBOOK Y TWITTER, EN EL POLO OPUESTO
Finalmente, las redes sociales más populares, Facebook y Twitter, se han escapado de este tipo de acusaciones ya que, aparte de no tener motivos para ser denunciados, ofrecen atractivas ofertas de trabajo en su afán de buscar nuevos trabajadores. Por este motivo, Google se vio obligado en una ocasión a subir el sueldo a sus empleados debido a las atrayentes proposiciones de Facebook, especialmente a aquellos proclives a ‘fugarse’ a la competencia directa.
