
Además del evidente descontento de muchos usuarios del Iphone 4, las desventuras de la última creación de la compañía de la manzana comienzan a tener efectos dentro de la empresa. Se trata de la destitución del responsable de diseño del móvil, Mark Papermaster, que parece ser la (primera) cabeza de turco que rueda tras el culebrón en torno a los problemas de cobertura que se dan en el terminal debidos a su antena.
Este cambio en la empresa se da después de que la publicación Consumer Reports no recomendara la compra del teléfono. Dicha revista explicaba que el terminal perdía cobertura si éste era cogido de una determinada manera, ya que la antena se encontraba en una de sus esquinas y eso hacía perder potencia a la señal.
Tras ello, Steve Jobs, máximo responsable de Apple, se vio obligado a comparecer para explicar en primer lugar que los fallos se debían a que los usuarios “cogían el teléfono de manera incorrecta”.
Días después de esas declaraciones que no sentaron bien a muchos, finalmente desde Apple se recomendó la adquisición de “una funda” que en teoría mitigaba los problemas de cobertura debidos a la antena. Dicho ingenio simplemente evita el contacto directo con el teléfono, y, al parecer, minimiza esos problemas con la señal.
En primer lugar Apple quiso hacer negocio con esa funda, pero más tarde decidió suministrarla de manera gratuita. Además, ofreció la posibilidad de devolver el teléfono a todo aquel consumidor que no estuviera contento con él.
¿PARADOJA?
A pesar de las idas y venidas de este último grito en tecnología móvil, se manejan encuestan que acreditan que el fiasco ha sido relativo. En este sentido, una consulta realizada por ‘Change Wave’ acreditaba que el 72% de los usuarios del móvil estaba “muy satisfecho” con él. Por otro lado, Apple, declara que sólo el 1,7% de las personas que manejan el Iphone 4 se ha visto afectado por los inconvenientes que acechan a esta maravilla para muchos y despropósito para otros.
