
El cierre de Megaupload provocó que el ‘imperio de las descargas’ se viniera abajo. La justicia neozelandesa, tras la operación del FBI, decidió que su fundador, Kim Schmitz alias ‘Dotcom’, permaneciera en prisión, por los supuestos crímenes ilegales cometidos en Internet, durante al menos un mes.
Ese tiempo, una vez expirado, ha provocado que un tribunal de Nueva Zelanda haya concedido la libertad condicional bajo fianza a ‘Kim Dotcom’. Sin embargo, al fundador de Megaupload se le han impuesto dos restricciones, una de ellas muy curiosa. En primer lugar, arresto domiciliario (muy común en la mayoría de condicionales) y el segundo, algo difícil de controlar, la prohibición del uso de Internet.
A pesar de estas decisiones del Tribunal, ‘Dotcom’ se mostró satisfecho a la salida de la cárcel. “Estoy muy tranquilo y tengo ganas de volver a casa y poder ver a mis hijos y a mi esposa”, declaraba el magnate a la prensa congregada en los juzgados.
Sin embargo Kim Schmitz aún no puede respirar tranquilo. Y es que ahora EEUU solicita una extradición de su país. Las autoridades norteamericanas solicitan, además, 175 millones de euros por delitos relacionados con la violación de derechos de autor, blanqueo de dinero y extorsión. El mes de agosto será la fecha clave para comprobar sí se mantiene esa extradición o se restringe.
El juicio contra el resto de la cúpula de Megaupload sigue aún vigente. EE.UU. tiene previsto juzgar a siete ejecutivos de Megaupload, entre ellos cuatro detenidos por las fuerzas de seguridad neozelandesas el pasado mes de enero. En este caso los delitos por los que se les acusa corresponden a la piratería informática, crimen organizado y, de igual forma que ‘Dotcom’, blanqueo de dinero.
