
El usuario, como el cliente, tiene siempre la razón. Eso lo sabe Facebook, que desde que estrenó diseño hace unos meses no ha parado de recibir quejas de sus seguidores. Ahora, desde la propia red social reconocen que la nueva estructura de la página dificulta la visualización de las actualizaciones a todos aquellos usuarios que no se conectan constantemente.
El buque capitaneado por Mark Zuckerberg hizo caso a las quejas que comenzaron a surgir el pasado mes de marzo sobre el diseño de Facebook, y se propuesto readaptar la "cara" de la red social para intentar satisfacer a la demanda popular que, no lo olvidemos, son más de 200 millones.
Sin embargo, más allá de un buen lavado de cara, parece ser que se puso un poco de maquillaje, y no precisamente del bueno. Facebook quiso ser como Twitter sin perder su esencia, y más allá de encaminarse hacia un nuevo diseño más manejable perdió su identidad, y eso se notó en el tráfico de visitas.
Desde la compañía reconocen que no optaron por el mejor camino, y que están acometiendo nuevas mejoras basándose en el modelo antiguo, que funcionaba a la perfección. "Estamos buscando maneras de ayudar a los usuarios a entender no sólo lo que está pasando ahora, sino también lo que está sucediendo desde la última vez que se conectaron", afirmaron fuentes de Facebook.
