
El 10 de febrero de 2007 Roberto Alonso y Miwa Buene coincidieron a la salida del bar 'Comandachina' en Alcalá de Henares. Roberto le pidió tabaco y fuego a Miwa, pero no tenía. Así que le dijo que era "un hijo de puta por no tener tabaco ni fuego". A lo que Miwa contestó: "Pues ya somos dos los hijos de puta, pues tú tampoco tienes ni tabaco ni fuego". Así que Roberto le espetó: "Puto negro, puto mono, tu sitio no está en este país. Tu sitio es el jardín zoológico con tus compañeros. Arriba España, viva España". Acto seguido, con la mano abierta y en el momento en que Miwa comenzaba a girarse para irse, le propinó un golpe que le fracturó las vértebras C4, C5 y C6. ¿La consecuencia? Tetraplejia de por vida.
Así comienza el fallo de la sentencia que condena a Roberto Alonso a diez años de cárcel y a pagar una indemnización de 1.573.779 euros. Miwa reconoce que está "muy contento", y piensa que esto será un precedente para que algo así no vuelva a ocurrir, para "que no haya ningún otro Miwa", afirma.
UNA DURA LUCHA
Sin embargo, Miwa, congoleño de 45 años con dos hijos y una mujer, afirma que "ha sido una lucha tremenda", y lo sigue siendo. Vive en Vallecas y reconoce que tiene muchos impedimentos. "Las aceras a veces no están bien, y en mi banco me atienden fuera porque no puedo entrar, no quepo con la silla", asegura.
Pasó 17 días en coma, y se estaba sacando el carné de conducir cuando tuvo lugar la agresión. Ha sido Mireia, su mujer, la que tuvo que sacarse el carné para poder transportar a Miwa cuando fuese necesario. En esto el congoleño no titubea: "Mireia ha sido mi motivación para seguir adelante". "No podía creer que fuese a quedarme en silla de ruedas, vivir en ella. Es muy, muy duro". Pero Mireia le ha acompañado y ha conseguido, gracias a la ayuda de Esteban Ibarra, presidente del Movimiento Contra la Intolerancia, que se haga justicia.
"NEGRO NO ES UN INSULTO"
En el barrio todos le conocen y le tienen cariño. Asegura que muchas veces bromean y le dicen "¡eh, negro, a comer!" y que él responde "¡eh, blanco, calla!". "Porque el negro solo no es un insulto. Pero 'puto negro, tu sitio no está aquí' sí lo es”, añade.
En cuanto a su agresor, él asegura que no le guarda ningún rencor, aunque le costó llegar a ese punto. "Al principio me decían que estaba detenido (el agresor), y yo decía que estaba muerto, porque quería pensar que estaba muerto, porque yo a veces me sentía que estaba muerto", reconoce Miwa. Esperaba que en algún momento Roberto Alonso se disculpase, pero ese 'lo siento' nunca llegó, algo con lo que se siente molesto. También reconoce que le dolió el papel del abogado de Alonso, ya que "quería reducir la pena como si hubiese sido una pelea entre dos borrachos y yo me hubiese quedado así al darme contra el bordillo", afirma el congoleño.
