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Ocho startups sociales de referencia en discapacidad e integración en España
  • Las empresas sociales no buscan únicamente beneficios económicos, sino también un impacto social positivo
  • Las empresas de más de 50 empleados deberían contar con un 2% de empleados con discapacidad
30/12/2015 |  Indra Kishinchand

El emprendimiento social está de moda. Los agentes que forman parte de esta manera de hacer negocios no buscan únicamente un beneficio económico, sino que su trabajo se dirige a ayudar a su entorno. Más allá de la responsabilidad que tienen consigo mismas, entienden que lo más importante es devolver a la sociedad todo lo que reciben de ella. Cada startup social dedica sus esfuerzos a aquella área que considera que más cambio puede generar; siempre con la mente puesta en un mundo más justo y solidario. 

En esta ocasión el diario El Referente ha identificado a las ocho empresas sociales españolas de referencia en el ámbito de la discapacidad  y la integración. A través de sus iniciativas conectan a empresas, usuarios o voluntarios a quienes, con su trabajo, conciencian cada vez más de la importancia del emprendimiento social. A continuación se describe la activdad de cada una de estas startups, así como su opinión sobre el futuro de este sector en el futuro.

Visualfy es una empresa social ofrece accesibilidad a más de 360 millones de personas que sufren problemas de audición en el mundo. Manel Alcaida y Ángel Albiach fundaron esta startup en 2014 con el objetivo de erradicar las principales dificultades a las que se enfrentan las personas con problemas de audición en su día a día a través de la tecnología. Sus soluciones recogen la información sonora del entorno y de dispositivos móviles para adaptarla con señales visuales y sensoriales, lo que incluye también mensajes de vídeo en lengua de signos.

VISUALFY Y MALARIASPOT

Entre sus creaciones destacan Visualfy App y Deaf Smart Space. La primera es una solución a las múltiples notificaciones que se reciben diariamente en el móvil. Por ejemplo, mediante una pantalla verde con tres vibraciones cortas se puede informar de las alertas de WhatsApp; o bien mediante una pantalla azul con una vibración larga las del Facebook. Deaf Smart Space, por su parte, es un sensor que escucha de forma permanente la casa del usuario y aprende de su actividad sonora diaria. Así, es capaz de enviar una notificación a su teléfono cuando el timbre de la puerta suena, la lavadora ha terminado o si su bebé está llorando. En el futuro desea transferir esta tecnología a lugares públicos como aeropuertos, ayuntamientos u hospitales.

Los fundadores de Visualfy desconocen la importancia que tendrá en el futuro el emprendimiento social; lo que sí saben es que ahora mismo es esencial. “ Nuestra labor es intentar conseguir un futuro más igualitario independientemente de las tendencias del mercado”, recuerdan.

MalariaSpot es un proyecto integrado en la Universidad Politécnica de Madrid y fundado por Miguel Ángel Luego. La iniciativa busca métodos de diagnóstico de enfermedades globales que sean de bajo coste y accesibles desde cualquier rincón del planeta. Para ello, combina el potencial de los videojuegos, la inteligencia colectiva y los juegos. En 2012 se lanzó MalariaSpot, el primer juego online con el que personas de todo el mundo podían ayudar a analizar imágenes médicas. En concreto, tenían que inspeccionar imágenes de muestras de sangre de pacientes con malaria e identificar en las imágenes los parásitos que la causan. Durante un mes, voluntarios anónimos de 95 países diferentes jugaron más de 12.000 partidas que dieron lugar a una base de datos de 270.000 clicks en imágenes con parásitos. El análisis de estos datos reveló que la fusión de los resultados obtenidos por 22 voluntarios sin experiencia previa o 13 voluntarios entrenados durante un minuto permite obtener un recuento de parásitos perfecto, tan preciso como el de un experto microscopista.

Tras comprobar que la idea detrás de MalariaSpot era viable, el proyecto ha continuado desarrollando la versión del juego para móviles, y la idea se ha extendido a otras enfermedades. Además, se han pruebas desde clínicas en África.

Luengo asegura que no hay suficientes especialistas en el mundo para diagnosticar todos los casos de malaria. “Con nuestro proyecto queremos encontrar una solución que contribuya a resolver este problema. No solo para malaria, sino también para otras enfermedades globales como la tuberculosis. Creemos que todas las personas, independientemente de sus recursos económicos, deberían de tener acceso a un diagnóstico de su enfermedad”, concluye.

LA FAGEDA Y HELPUP

La Fageda es un proyecto social con una fuerte base empresarial que ofrece un trabajo digno a las personas de la comarca de Santa Pau (Girona), que padecen una enfermedad mental crónica o una discapacidad intelectual. Actualmente trabajan en ella 290 personas que elaboran mermeladas, fabrican yogures, postres y helados, y realizan labores de jardinería o explotan una granja de vacas de leche. La empresa es conocida, precisamente, por su marca de yogures, que hoy en día es la segunda más comercializada en Cataluña.

Los responsables del proyecto quieren demostrar que “las capacidades siempre pueden aflorar si ponemos a las personas más allá de etiquetas y en el entorno y la situación adecuados”. Además, aseguran que cada vez más notan cómo crece el emprendimiento social. “Por La Fageda ya han pasado más de 120 emprendedores sociales que, de un modo u otro, se han inspirado en nuestro modelo. Cabe esperar también que las escuelas de negocio se orienten en esta dirección y pongan los conocimientos en management al servicio de las necesidades de los individuos y del entorno”, insisten.

Helpup es una plataforma social basada en el voluntariado, la acción social y la responsabilidad social corporativa. Jaime Millán y Pablo González-Pola fundaron esta web en el año 2013 con tres ejes fundamentales: los usuarios, las organizaciones sociales y las empresas socialmente responsables.

Las ONG o fundaciones suben sus proyectos para que los usuarios de la plataforma puedan apuntarse como voluntarios o realizar donaciones; también pueden calificar las acciones de RSC de las compañías que forman parte de la web. HelpUp cuenta con un software que gestiona y agiliza las acciones de RSC tanto de PYMES como de grandes compañías.

El deseo de los responsables de la iniciativa es “cambiar el mundo proyecto a proyecto”. Para ellos “la crisis por la que aún no hemos terminado de pasar se originó por una pérdida de valores. Se volvió todo frio y el único fin que se perseguía hasta 2008 era ganar dinero, sin importar por encima de quién o qué se pasas”. Pero con su proyecto pretende, precisamente, invertir esta tendencia. “La sociedad está cambiando. Ahora nos damos cuenta de que también se puede ganar dinero y vivir bien teniendo en cuenta a los demás. Poco a poco, se está volviendo a llevar eso de tener valores”, concluye.

BATEC MOBILITY Y ALTERNATIVA GC

Pau Bach estudiaba diseño industrial cuando un accidente le causó una grave lesión medular que lo dejó en silla de ruedas. Tenía 18 años y quería ser diseñador de motos. Estaba frustrado ante las soluciones de movilidad que se le ofrecían, así que decidió fabricárselas él mismo. Así, aplicó la tecnología del mundo de la bicicleta y el vehículo eléctrico y disfrutó con sus inventos de un nuevo tipo de movilidad que le permitía hacer deporte, viajar y desplazarse de manera autónoma. En 2006, con veintisiete años, decidió fundar Batec Mobility para hacer llegar al colectivo de discapacitados físicos sus productos.

Después de nueve años de trayectoria, la empres ha llegado a más de 2000 personas con discapacidad física gracias a su solución de movilidad, da trabajo a 30 personas, la mitad de los cuales son discapacitados físicos, y colabora activamente con las entidades más representativas en el fomento del ocio y el deporte adaptados.

Batec Mobility es una empresa social que parte del colectivo de personas con discapacidad para revertir sobre ese mismo colectivo a través de un impacto social positivo. En este sentido, Pau cree que la mayor repercusión tiene lugar “sobre los usuarios de los handbikes Batec, cuya vida logramos cambiar a través de la mejora significativa de su movilidad”. Su entusiamos se traslada al mundo del emprendimiento social en general: “Hemos visto y vivido su evolución desde que en 2012 participamos en el programa Momentum Project, y nos alegra ver que van surgiendo cada vez más iniciativas que lo potencian, lo promueven y lo dan a conocer”.

Además, entiende que para que este modelo de negocio no sea únicamente una moda pasajera hay que dar continuidad a los programas sociales, tener en cuenta el auge creciente del consumo responsable y valorar la necesidad de una parte de la población trabajadora y emprendedora de darle un sentido a su trabajo más allá del puro beneficio económico.

Alternativa GC es un Centro de Mediación que gestiona y resuelve conflictos sociales fuera de la vía judicial. Trabaja en los ámbitos de la familia, la escuela, la comunidad y la empresa, y ofrece metodología alternativa de resolución de conflicto. El diálogo pacífico y la toma de acuerdos son la base para mejorar la convivencia y las relaciones personales.

Con su iniciativa los responsables buscan que los conflictos sociales se consideren oportunidades para el cambio y el crecimiento. Aunque saben que es una misión ambiciosa, la mediación procura resolver los conflictos de forma constructiva y pacífica. La mediación es una herramienta de cohesión social y cultura de paz, por lo tanto, lo que quiere el Centro de Mediación Alternativa GC es mejorar la estructura de gestión de conflictos sociales actuando desde edades tempranas en el ámbito escolar y en el ámbito organizacional, como es el de la familia o la empresa.

Para ellos el emprendimiento social "será la dinámica natural de cualquier emprendedor independientemente de la naturaleza del producto o servicio que ofrezca, sin el componente de social la estructura empresarial y emprendedora perderá el sentido". No dudan al afirmar que "en España será uno de los instrumentos de cambio económico y social mejorando".

AFABLES Y DISJOB

Afables.com es un proyecto de emprendimiento social con base tecnológica que pretende entregar valor a la sociedad a cambio de recuperar valor de negocio. Así, esta web ayuda a personas dependientes con necesidades de ayuda domiciliaria. Ellos y sus familias encuentran a través de Afables al mejor profesional en base a opiniones, recomendaciones y valoraciones de otros usuarios.

Los fundadores de este recomendador social de ayuda a domicilio saben que “estamos siendo testigos de una explosión de propuestas innovadoras y de negocio que generan alto impacto social”. También insisten en que, aunque existe un entorno favorable, “en España el acceso a fuentes de financiación para los proyectos sociales aún son bastante limitadas y es un aspecto a mejorar para un futuro exitoso a este tipo de proyectos”.

Disjob es un portal de empleo especializado en el reclutamiento y gestión de candidatos con discapacidad . La web pone a disposición de los clientes un portal de empleo especializado en personas con discapacidad, que ofrece un gestor de reclutamiento para facilitar la búsqueda del talento con discapacidad. Su actividad está dirigida a todas las empresas de 50 o más empleados que tienen la obligación por ley de contar en su plantilla con un mínimo de 2% de empleados con discapacidad. De este modo intentan normalizar la incorporación de las personas con discapacidad en la empresa ordinaria y en las actividades diarias.

Rosa Cuartero, fundadora y responsable de Disjob está convencida de que labores como las que realizan desde su plataforma “irán en aumento”. Para ella el empredimiento social “mejora el clima laboral, el compromiso con instituciones y empresas y la consolidación de valores”.

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