• Directorio de empresas
Sociales|Entrevista a Matías Nso, CEO de Kuorum
"Las organizaciones se encuentran con una nueva generación que reclama mayores niveles de implicación en los procesos de toma de decisiones"
  • Su tecnología facilita la participación a través de una experiencia de usuario gamificada con una estrategia diseñada para cada caso
  • La empresa está generando una potente red de colaboradores en el Reino Unido, entre los que se incluye el Ayuntamiento de Mánchester
  • Kuorum tiene en mente abrir una ronda de inversión para mejorar la interacción y utilidad de sus servicios
13/11/2017 |  Manuel González

En 2013, Matías Nso puso en marcha Kuorum, una consultora integral que ayuda a gobiernos, empresas y organizaciones a realizar procesos de participación. Formado en Ingeniería Industrial por la Universidad Politécnica de Cataluña, Matías tiene un máster en gestión de negocios por la Universidad ETH de Zúrich y un postgrado en liderazgo corporativo por la Universidad de Deusto. Además, ha sido profesor y ponente invitado en universidades como la Carlos III, el Instituto de Empresa o Stanford y, antes de fundar Kuorum, trabajó para grandes compañías como Siemens AG, Danone, E.ON y el Paul Scherrer Institut.

Como líder y experto en la coordinación y gestión grupal, y como buen emprendedor, Matías considera que a la hora de formar un equipo es indispensable la excelencia técnica y que las motivaciones personales de cada individuo estén alineadas con los objetivos de la organización. Su startup, Kuorum, representa el cambio que está viviendo el paradigma social, político y empresarial actual, cada vez más orientado hacia la comunicación y la reciprocidad. 

Como plataforma que trabaja con el fin de abrir procesos participativos, ¿qué reacciones habéis obtenido de las distintas organizaciones?

Llevamos cinco años trabajando en este sector y hemos visto cómo la participación se ha convertido en una commodity. Las organizaciones se encuentran con una nueva generación de empleados, donantes, afiliados y votantes que reclaman cada vez mayores niveles de implicación en los procesos de toma de decisiones.

Pero la participación es compleja. Hay que saber cómo medir el pulso de la opinión pública, qué temáticas elegir o cómo gestionar las expectativas de los participantes, entre otras cosas, antes de dar el paso. Algunas organizaciones se sorprenden de que podamos elaborar estrategias tan sofisticadas y otras se arrepienten de no habernos conocido antes.

Trabajáis para administraciones públicas, empresas y organizaciones; ¿qué tipo de demandas tiene cada uno de ellos? ¿Y qué diferencias encontráis entre ellas?

Las administraciones, por lo general, ya saben cuál es el problema. Muchas ya han lanzado antes una web de participación y han fracasado. Otras se encuentran a punto de hacer una gran inversión en tecnología sin una estrategia definida que les garantice el éxito. Por eso cuando ven lo que estamos haciendo con clientes como la Junta de Extremadura o el Ayuntamiento de Toledo, quieren saber cuál es el secreto.

En el sector privado hay dos tipos de cliente. El que quiere abrir procesos participativos con sus empleados y el que quiere hacerlo con sus clientes. Por último están los que han identificado un problema - como una alta rotación en su plantilla o una baja retención de clientes - pero no saben que abriéndose a la participación podrían solucionarlo.

¿Por qué se han hecho tan importantes estos procesos de participación? ¿Qué factores lo han motivado?

Muchas veces se equipara la revolución cultural que ha supuesto internet hoy con la que supuso la aparición de la imprenta en el siglo XV. Gracias al invento de Gutenberg pasamos de aceptar sin reservas el sermón del párroco a ser lectores e intérpretes de la Biblia, y así nació la Iglesia Protestante en Europa. Con Internet hemos pasado de receptores a emisores de información. Los más jóvenes han crecido con este paradigma y no entienden otra manera de proceder, por mucho que su empresa o su gobierno se resistan.

¿Qué tipo de cuestiones son las que más se consultan según tipos de empresas?

Es curioso que las empresas de gran consumo y los gobiernos con un tamaño considerable suelen interesarse más por los sistemas de escucha activa. Se trata de una tecnología con la que identificamos las temáticas que más preocupan a un sector determinado de la población sin necesidad de preguntarles directamente, a través de sus conversaciones públicas en internet. Esto permite a nuestros clientes acertar en el diseño de sus campañas de marketing o políticas públicas ahorrándose el coste asociado a una consulta.

Sin embargo, las empresas de servicios y los ayuntamientos medianos, están más preocupados por hacerle saber a sus empleados, clientes o electores que su opinión es importante. Y lanzan plataformas digitales de participación directa preguntando sobre temáticas muy diversas.

¿Cómo reaccionan los ciudadanos, empleados, socios...?

Sorprendentemente bien. Uno de los miedos más comunes de nuestros clientes es ese 'cómo reaccionará mi audiencia'. Pero cuando se ha hecho un buen análisis y se ha diseñado bien el proceso, la respuesta es siempre positiva. Incluso los sectores que a veces esperamos que no aporten mucho, se muestran en todo caso agradecidos de que se les pida su opinión.

¿Qué métodos utilizáis para que los usuarios participen?

Como te decía, es muy importante el diseño del proceso. Nuestra tecnología facilita la participación a través de una experiencia de usuario gamificada. Pero la tecnología no lo es todo. Si no se dispone una buena estructura de incentivos, lo más normal es que la gente no participe. Esto le pasa sobre todo a las administraciones públicas. Por eso nuestros consultores trabajan codo con codo con el cliente para encontrar la estrategia óptima en cada caso. Por poner un ejemplo, en Toledo las organizaciones que quieran optar a subvenciones de la Concejalía de Participación tendrán que participar en nuestros procesos, ayudándonos así a lograr un alcance mayor a un coste reducido.

Otra manera de aumentar la participación es a través de los widgets que incrustamos en medios de comunicación digitales. Los medios obtienen un contenido interactivo para sus lectores y nosotros tráfico cualificado.

Uno de los puntos más importantes es la evaluación de los resultados, ¿qué papel jugáis aquí vosotros?

Al inicio de cada proyecto definimos unos objetivos acordes con la madurez de nuestro cliente en este ámbito. En la evaluación analizamos diversos indicadores - como los ratios de conversión o el coste por propuesta - y averiguamos si ha fallado algo y por qué. También hacemos mapas de calor de las plataformas de participación que diseñemos para comprobar que la experiencia de usuario no es un limitante. Intentamos inculcar una cultura de mejora continua.

Vuestra tecnología ha sido premiada por la Academia de las Artes y las Ciencias Políticas de Washington. ¿En qué consiste, cómo funciona, y cómo esperáis mejorarla?

Nuestra tecnología gira en torno a un potente gestor de emails que sirve para manejar una base de datos de contactos, ya sean propios de nuestros clientes o captados a través de las campañas que elaboramos para ellos. El cliente puede lanzar newsletters, publicaciones y debates. Y pronto también encuestas, peticiones y eventos. Se puede elegir entre un modelo suscripción o el desarrollo de una marca blanca con logo y colores propios.

Además esta tecnología es gratuita y sólo cobráis las personalizaciones y desarrollos ad hoc, ¿por qué habéis elegido este modelo?

En el mercado hay consultoras que cobran auténticas fortunas por implantar su software de participación, incluso aquellas que trabajan con software libre. Los clientes invierten todo su presupuesto en el software y se quedan sin recursos para la difusión y la gestión de sus procesos participativos. Es un modelo que genera mucha frustración en los clientes y evita que repitan. Por eso nosotros decidimos crear un SaaS gratuito, al alcance de todo el mundo, y sólo cobrar sólo a aquellos clientes que necesitan apoyo en sus campañas o a aquellos con más experiencia que están buscando una solución personalizada.

Actualmente tenéis una sede en Manchester, ¿de qué forma evoluciona vuestro proceso de expansión?

Ya hemos trabajado con administraciones públicas, empresas y organizaciones en seis países. Pero es en Reino Unido donde hemos generado la red de colaboradores más potente. Trabajar con el Ayuntamiento de Mánchester nos ha dado cierto nombre. Además contamos con consultores externos que ofrecen nuestra tecnología como parte de un servicio más amplio en otras ciudades. El modelo allí, por tanto, es un poco distinto. Tenemos menos ingresos por cliente pero el margen es superior.

¿Cuáles son vuestros objetivos a medio/largo plazo?

En el medio plazo queremos seguir creciendo en España y Reino Unido. Después intentaremos cerrar una ronda de inversión para integrar muchos de los servicios de consultoría que ofrecemos en la misma herramienta (las formaciones, el marketing digital, la escucha activa, etc.) y así aumentar nuestro margen operativo.

En el largo plazo la idea es cruzar el charco. España es la puerta del mercado latinoamericano y Reino Unido lo es de Estados Unidos. Así que ya estamos preparando el camino para cuando llegue el momento.

MÁS INFORMACIÓN

Contacta con ellos por Linkedin

Sígueles en Twitter y Facebook

Tags Relacionados
Pincha en uno de los tags para ver más noticias relacionadas
¡Deja tu comentario!
Esta es la opinión de los internautas, reservado el derecho a eliminar comentarios injuriantes o contrarios a las leyes españolas.

Publicidad

Publicidad

Publicidad

2009. Charaxes Jasius S.L. Todos los derechos reservados.