
Eric nunca olvidará la noche en la que cogió el coche bajo los efectos del alcohol. Era la primera vez conducía borracho. Sopló y dio positivo, 0,69. Un año sin carnet y una fuerte multa económica.
Lo que más le dolió a Eric, padre de familia, fue la humillación de enfrentarse a sus hijos. "Papá no cogerá el coche en un año".
"Me he comprado una bici y estoy más fuerte que nunca", afirma que Eric resignado a buscar un medio de transporte alternativo al coche, porque para ir de su casa al trabajo no hay ningún servicio de transporte público que cubra ese trayecto.
Además fue condenado a 120 horas de trabajo comunitario, un programa de rehabilitación incluido en el Código Penal en el año 1995, vinculado a los delitos contra seguridad vial.
"La pena me ha obligado a cambiar el ritmo de vida, ahora tengo tiempo para pensar y para estar convencido de que aquello fue un patinazo que no repetiré".

