
Los camareros y los sacerdotes están sujetos a un extraño paralelismo. Las confesiones suelen llegar bajo el techo de las Iglesias y los bares e incluso los burdeles. El secreto de no revelar lo que sucede en esos escenarios queda guardado en pacto tácito, sin embargo Apple se ha confesado en una cervecería de Alemania, y alguien no ha guardado su mejor secreto: el iPhone 4G… La compañía siempre ha trabajado con prototipos que son utilizados por sus empleados, y sólo de ellos depende guardar el secreto hasta el día del lanzamiento o al menos hasta que no se hacen llegar los primeros dispositivos a la prensa. Los últimos descuidos de la compañía han propiciado que Gizmodo publique imágenes en exclusivas.
