
Desde hace días, con motivo de la celebración de la final de la Champions League, Madrid está publicitariamente más verde.
Un color que responde a uno de los patrocinadores de este campeonato: Heineken. Esta empresa holandesa ha aterrizado en Madrid dispuesta a estar presente en todos y cada uno de los rincones de la capital y, para ello, no le ha importado saltarse la Ley.
La pasada tarde pude observar como lonas de grandes dimensiones y con una botella de cerveza como protagonista, cubren fachadas de edificios por donde pasan a diario cientos de menores al colegio.
Pero esto no es todo, en pleno centro, Heineken ha realizado una réplica del Estadio Santiago Bernabéu con sus botellas de cerveza con alcohol. Esto, incumple la Ley Antibotellón que prohíbe "la publicidad de bebidas alcohólicas en espacios públicos". A este hecho se une que la replica del estadio se sitúa a unos pocos metros de un Colegio de Educación Infantil donde se puede observar a menores fotografiándose junto a las botellas de Heineken.
De nada sirve que escriban que recomiendan un consumo responsable de la cerveza si lo que están fomentando es precisamente todo lo contrario.
Hay que saber dar ejemplo.
