
Las cañas del aperitivo, una comida con los amigos, es sencillo que a diario acabemos en una barra de un bar. No hay problema. Pero el problema lo creas tú después pensando que vas bien y que lo hace todo el mundo. Y acabas volviendo a casa conduciendo borracho.
Es de sobra conocido los efectos del alcohol en la conducción. Pero este asunto hay que enfocarlo desde otro punto de vista. ¿Qué ye parecería que un piloto de avión tomarA alcohol antes de pilotar? ¿O qué un cirujano operara bebido? Lo denunciarías, ¿no?
Entonces, ¿por qué somos tolerante con el que bebe al volante? ¿No es el mismo el papel del conductor que el del piloto o el cirujano? Al volante llevas en tus manos vidas.
Debemos ser tajantes frente al que conduce tras haber bebido alcohol. Y desechar así los "cuentos" y falsos mitos como que los afectos del alcohol disminuyen haciendo ejercicio, fumando mucho o bebiendo un grano de café.
Seamos serios. El alcohol disminuye tu visión tu atención visual y auditiva, es decir, pierdes reflejos y te vuelves más lento en tus respuestas.
Más de 35 mil personas han sido condenadas en España por conducir con tasas de alcohol superiores a las permitidas, y 400 de ellos han ingresado en prisión.
De las 40 mil personas fallecidas en Europa por accidentes de tráfico, la tercera parte de los accidentes se produjeron por causa del alcohol.
No podemos permanecer callados ante el que incumple la norma, todos somos responsables. No podemos permitir al que ha bebido que coja el volante . Por él, por nosotros y por todos.

