
En Suiza el exceso de velocidad se paga caro. Si no que se lo digan al conductor de un Ferrari Testarrosa que ha sido sancionado con 202.000 euros de multa. En España hubiera sido penado con 600 euros.
El conductor de un Ferrarri Testarrosa circulaba a 137 km/h por un tramo en el limitado a 80 km/h como velocidad máxima. El juez estimó que el conductor, que había sido reincidente en multas por exceso de velocidad, debía pagar una sanción acorde con su patrimonio, tasado en 16 millones de euros.
Con esta multa se duplica la anterior sanción récord en el país alpino, que fue impuesta en 2008 al conductor de un Posche. Esta práctica, de estipular la cuantía de la multa en función del patrimonio de los infractores, es muy habitual en los países escandinavos.
Hace siete años en Finlandia un ejecutivo de Nokia fue sancionado con 116 mil euros por conducir su Harley Davidson por Helsinki a 75 km/h, cuando el límite de velocidad era de 50 km/h.

