
La primera fase de clasificación en Liga de Campeones se presenta ambigua para los equipos españoles. Por un lado Barcelona y Real Madrid no se juegan nada ya que están clasificados matemáticamente como primeros de grupo, sin embargo la situación del Valencia se presenta totalmente opuesta y necesita dar un golpe de efecto para poder seguir vivo en Champions. El Villareal tendrá que verse las caras frente al Nápoles y aunque tiene casi todas las papeletas para ganar, el equipo ya está matematicamente eliminado.
La jornada del martes 6 de diciembre es decisiva para el equipo valenciano. Se juega los tres puntos definitivos frente al Chelsea. Ambos empatados con ocho puntos, juegan por la segunda posición del grupo E y así la clasificación directa para pasar a octavos. Los de Emery ya se han desplazado a Inglaterra y disputarán su partido como verdaderos gladiadores donde la única solución pasa por la victoria. Aunque un empate con goles también les permite seguir luchando por el título. Unos 2.000 valencianistas se han desplazado a Stamford Bridge para apoyar a su equipo y para volver a creer en el sueño europeo.
El Barça ya tiene los deberes hechos y su partido a domicilio frente al Bate Borisov será un puro trámite. Lo mismo le sucede al Real Madrid, que el miércoles 7 intentará resolver esta sexta jornada de Champions goleando y sentenciando una clasificación perfecta con seis victorias, esta vez será frente al Ajax. Por mucho que se molesten en negarlo, ambos equipos tienen la mente puesta en el clásico del próximo 10 de diciembre. Lo único que pueden hacer estos próximos encuentros europeos será elevar la moral y la unión de equipo de ambos rivales.
Esta semana el fútbol manda en Europa y el fútbol manda en España. Grandes duelos que enfrentan a grandes equipos.

