
El próximo lunes se estrena ‘After Hours', la nueva aventura televisiva de Rafa Méndez. El profesor de Fama se embarca en una nueva aventura profesional en la que no ha dejado de llevarse sorpresas.Aunque se define como una persona muy inquieta, asegura ser una persona tranquila, que prefiere quedarse en casa antes que irse de fiesta por ahí. Está encantado con su nuevo programa, que a pesar del nombre "no es el típico programa de pastilleros y de drogas, hay que verlo", advierte.
En Fama era uno de los profesores más exigentes de la escuela, aquí en cambio pretende él mismo, "un colega de la gente que me encuentro por la calle". Así que veremos a un Rafa más cercano y más implicado con la gente que se encuentre por la calle.El primer programa, que se emitirá el próximo lunes, trata sobre el sexo pero con un enfoque distinto. "Me he encontrado cosas sorprendentes", como por ejemplo "que haya gente que disfrute "con que le pongan el culo en la cara mientras le asfixian", más conocido como ‘culo sex'. "Jamás me imaginé que cosas así existieran". "He aprendido muchas historias que desconocía" y por eso ha tenido que ser lo más abierto posible. "Yo soy una persona que me gusta provocar a la gente" para que se "abran y se lancen". Ya lo era en Fama y no será menos en ‘After Hours'.Recuerda que en un local de intercambio de pareja nadie quería salir ante las cámaras y después "acabaron follando todos y yo en medio". "He sido un gran provocador", sentencia Rafa. "Es sorprendente encontrarte a una chica que es enfermera de día y por la noche se folla a 20 tíos", afirma Rafa que todavía no sale de su asombro.Rafa ha intentado mostrar su lado más personal en este programa. Asegura que se ha divertido muchísimo, como cuando se encontró a Marta Sánchez en un local muy exclusivo de Madrid. "Fue espectacular, acabamos los dos cantando en el suelo", explica al tiempo que se le escapa una pequeña carcajada.Con el programa ha viajado por otras ciudades de España. "En Palma me encontré con un hombre increíble", para "ponerse a sus pies", afirma mientras mira a los productores de la serie y se excusa diciendo "hay que verlo", porque no puede desvelar mucho más.Durante la grabación también hubo momentos difíciles. En Madrid se encontró a dos mujeres, madre e hija, que ejercían la prostitución juntas. "Su testimonio me marcó mucho". También fue complicada la grabación en un poblado al que acudían personas en busca de drogas. Nuevo programa para Rafa, en el que podemos ver una imagen más personal e íntima lejos del baile, que es su pasión y su profesión.

