
Un gol de Wernbloom en el último minuto dejó la eliminatoria abierta entre el Real Madrid y el CSKA de Moscú. Del mismo modo que le sucedió al Athletic de Bilbao, los rusos supieron darle la vuelta al partido en la segunda parte. Con esto, continúa la racha de malos resultados en Moscú para los clubes españoles.
El partido parecía encarrilado. Un tanto de Cristiano Ronaldo en la primera parte vislumbraba una eliminatoria sencilla para los blancos. El Real Madrid controló el partido durante la primera parte y pudo ampliar el resultado en alguna ocasión. El encuentro fue aburrido, un clásico para los partidos que se juegan con tan bajas temperaturas. Las dificultades del césped artificial se notaron a la hora de mover la pelota, pero aún así, los hombres de José Mourinho fueron los amos del balón.
Todos los esfuerzos que hicieron en la primera parte les faltaron en la segunda. Y ante un conjunto ruso, debería estar prohibido hacer algo así. Ya le sucedió al Athletic de Bilbao en Europa League ante el Lokomotiv de Moscú. Los rusos fueron capaz de remontar en la segunda mitad hasta culminar el encuentro con 3-1.
UNA MALA DECISIÓN
El Madrid estaba mereciendo ganar el encuentro hasta que el técnico portugués decidió salir a cerrar el resultado. Dio entrada a Raúl Albiol para que el CSKA no anotase a balón parado. Una decisión que le salió por la culata.
Era el último minuto y el CSKA jugaba a la heroica. Un mal marcaje dejó solo a Wernbloom, que con fortuna se encontró una pelota sin dueño a escasos metros de la portería. Su disparo no lo pudo atajar Iker Casillas.
José Mourinho reclamó en rueda de prensa que el tanto de los rusos vino precedido por una falta a Cristiano Ronaldo. A pesar del empate, el Real Madrid considera el resultado como bueno. Ahora será el turno del Santiago Bernabéu, donde los blancos esperan obrar un gran encuentro y pasar sin complicaciones a los cuartos de final de la Champions League.

