
Espectacular, exuberante. Vestida con una malla color oro, brazos al aire, piernas destapadas, la joven de 27 años arrancó sin concesiones su actuación con el famoso tema "Crazy in love", provocando el éxtasis entre sus aficionados, a los que ya se había metido en el bolsillo para el resto del concierto.
Comparada con figuras de la talla de Leona Lewis o la diva del soul, Diana Ross, la polifacética Beyoncé brilló con luz propia entre el fantástico espectáculo de luces y proyecciones al tiempo que, como si de una modelo se tratase, iba utilizando los vestidos diseñados en exclusiva para esta gira por Thierry Mugler.
Acompañada por una multitudinaria banda compuesta en su totalidad por mujeres, esta diva del espectáculo dejó sin aliento a los presentes con sus contorsiones y su ya archiconocido movimiento de caderas en temas como "If I where a boy" o "Single lady".
Las danzas y sonidos orientales de "Naughty boy", con un intenso color rojo pasión inundando el recinto, dieron paso a la particular versión realizada por la cantante del aria "Ave María", ocasión para la que utilizó una suerte de atuendo mezcla entre vestido de novia y disfraz de ángel.
Los gritos de "Be-yon-cé, Be-yon-cé" recorrían el Palacio a cada paso de la artista, que la próxima semana estrenará su última película, "Obsesión".
Tras interpretar "I'd rather go blind", canción que encabezó la banda sonora de la película "Cadillac Records", la artista se despidió con un juego de palabras que hacía referencia al título de su nuevo trabajo: "I am...yours" -"Soy vuestra"-.
Tras su paso por Madrid, Beyoncé concluirá hoy su gira española en Barcelona, donde actuará en el Palau Sant Jordi.

