
Las conversaciones por teléfono celular distraen mucho más a los conductores que si dialogan con un pasajero que los acompaña en el mismo vehículo. Para la persona que conduce, los SMS pueden ser más peligrosos que si se hallase bajo los efectos del alcohol o la marihuana. Móvil y volante forman una mezcla peligrosa.
El equipo de investigadores de la University de Utah, en Salt Lake City, EE.UU, descubrió que utilizar los dispositivos de "manos libres" tampoco mejora la situación.También han advertido que los conductores que utilizan teléfonos celulares mientras se hallan al volante, están tan incapacitados para conducir como los que se hallan alcoholizados.
El grupo de científicos encontró que los conductores que usaban el dispositivo de manos libres se equivocaban de camino más a menudo que aquellos que charlaban con un acompañante."Se trata básicamente de un proceso de atención compartida.
Cuando hay alguien sentado a su lado que también sabe conducir, esa persona sabe lo que está sucediendo con el tráfico y apoya activamente al conductor en la manera como lo enfrenta", según los investigadores de la Universidad de Utah.
La capacidad de reacción de quienes escriben mensajes de texto mientras conducen se reducen un 35 por ciento, un porcentaje de merma cognitiva, inferior al que experimentan aquellas personas que han consumido el límite permitido de alcohol o fuman marihuana, cuya capacidad de reaccionar al volante, se reduce un 21 y un 12 por ciento, respectivamente, según la investigación británica.

