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Los octavos de final de la Europa League han dejado una premisa clara: los equipos españoles son superiores y la duda reside en cuál de ellos será el vencedor. Los partidos de la ida habían dejado el pase encarrilado a los tres, pero ninguno se confiaba. Valencia, Athletic y Atlético resolvieron sin apuros y sellaron su pase a cuartos de final.
El
Valencia viajaba a
Eindhoven con la duda de si los dos goles encajados al final del partido de ida le complicarían la eliminatoria. Un gol tempranero del
PSV pondría en peligro el pase y
Unai Emery lo sabía, por lo que no reservó a nadie. En su estadio, los holandeses ofrecieron su versión buena desde el principio, poniendo intensidad y ritmo ante un conjunto che ordenado.
Las acometidas locales al principio propiciaron que las paradas de Diego Alves sostuvieran al equipo y desesperaran aún más a los locales. Al inicio de la segunda parte, Rami, de rebote tras un disparo de Feghouli, prácticamente certificó el pase. El empate de Toivonen, unos minutos después, y la expulsión de Rami volvieron a poner picante a la eliminatoria, aunque Diego Alves se encargó de solucionar cualquier problema y poner al Valencia en el bombo de cuartos.
EL ATHLETIC SE VUELVE A EXHIBIR FRENTE AL UNITED
En
San Mamés se esperaba otra fiesta. El
Athletic, tras la exhibición en
Old Trafford, esperaban certificar ante su público una gesta histórica. Con el estadio lleno hasta la bandera,
Marcelo Bielsa sacó toda su artillería ante un
Manchester United que se presentó con sus tanques pero sin mucha confianza en la remontada. Los locales salieron como si tuvieran que remontar, buscando la portería de
De Gea. En una de ellas, un genial pase de
Amorebieta sirvió para que un
Llorente tocado llevara el delirio a la grada.
El United intentó, con más orgullo que juego, empatar el partido pero sólo le duró el intento media parte. En la segunda, la exhibición fue total. Iraola estuvo a punto de marcar un gol maradoniano y De Marcos materializó el 2-0 y el pase. Rooney dejó para el recuerdo un golazo histórico, aunque lo que de verdad se recordará será el baño futbolístico de los leones a todo un Manchester United. Los ‘Bielsa Babes’ caminan con paso firme a la final de Bucarest.
EL ATLÉTICO APAGA EL INFIERNO TURCO
El último en jugar fue el
Atlético de Madrid. Llegaba a
Estambul, con bajas, sin gasolina y un resultado seguro pero incómodo para los aficionados, que ya han visto de todo. Pero este Atlético de
Simeone es distinto. El argentino ha convertido un coladero de defensa en un castillo amurallado. Los turcos del
Besiktas buscaron un gol que abriera la eliminatoria pero lo único que se encontró fue con el gol de
Adrián.
Con el resultado a favor,
los rojiblancos se dedicaron a controlar el encuentro ante un
impotente Besiktas. Parecía más cercano el 2-0 que el empate, y no llegó uno solo, sino dos. Primero
Falcao, en un error de bulto del portero que consiguió que un espontáneo saltara al campo para arrodillarse implorando ante él; y luego
Salvio, finiquitaron una eliminatoria entre dos equipos con una diferencia clara de nivel. Repetir el éxito de 2010 cada vez está más cerca.
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