
Hace décadas todo era diferente, no había baños mixtos, ni residencias de estudiantes mixtas y tampoco colegios mixtos. Los niños con los niños deben estar, las niñas con las niñas deben estar como diría la canción.
Tras el paso de la historia, la unión de sexos ha pasado a ser algo normal, quedando demostrado que chicas y chicos podían ir juntos al mismo colegio sin que eso afectara a su educación. Pero parece ser que en un colegio de Cantabria esto sigue sin gustar demasiado.
EL colegio Torrevelo lleva años aceptando nada más que alumnos de género masculino. Ahora el Gobierno de Cantabria ha decidido retirarles el concierto por considerar que vulnera la ley al admitir sólo a varones.
Los afines a esta opción educativa argumentan razones pedagógicas: la separación por sexo mejora el aprendizaje de los alumnos y a su concentración. Pero el Ejecutivo cántabro no está muy de acuerdo con esto y considera que esta concepción de la enseñanza se da de bruces con la Ley Orgánica de Educación.
Según la Consejería de Educación este centro escolar, vinculado al Opus Dei, vulnera la normativa vigente en materia de admisión de alumnos, por tanto el gobierno ha decidido retirarles su condición de colegio concertado, retirando así una ayuda económica de importancia para el centro.
Tampoco concede el concierto que había solicitado al colegio femenino Peñalabra, perteneciente al mismo grupo que el Torrevelo, dejando clara su posición ante la decisión de separar a niños y niñas.
Cantabria no es la única comunidad autónoma que puede retirar las subvenciones a este tipo de centros. Ahora que están cerca las renovaciones de los acuerdos, regiones como Andalucía, Asturias, Baleares y Galicia han exigido la educación mixta como una condición obligatoria para la concesión de ayudas.
El colegio, por su parte se defiende argumentando el derecho constitucional de los padres a elegir la educación de sus hijos. Así que, está servido el debate. Aunque de momento el gobierno cántabro parece llevar ventaja, ya que la ley ya dio la razón en un caso similar al gobierno de Castilla - La Mancha.

