
Según revela el diario 'L’Equipe', la gendarmería francesa ha irrumpido en la casa de la ciclista Jeannie Longo en busca de adquisiciones de EPO, hormonas ilegales para el dopaje sanguíneo.
La unidad de lucha contra el dopaje iba detrás de la ciclista y de su marido, Patrice Ciprelli, quien ha sido retenido para un interrogatorio. Ambos llevan siendo investigados desde el pasado 14 de septiembre por la Fiscalía de Grenoble después de que los agentes identificasen operaciones sospechosas llevadas a cabo por Ciprelli, cuando el ex ciclista estadounidense Joe Papp afirmó haberle vendido EPO.
Ya en 2012 los agentes han encontrado facturas de 500 euros relacionadas con un paquete que contenía Eprex, es decir, EPO de primera generación. Además, Ciprelli trabaja para el Ministerio de Deportes francés, quien no ha dicho ni una sola palabra al respecto de la investigación.
Hace dos meses, Longo fue absuelta de una sanción por la Federación Francesa de Ciclismo. La francesa se libró de dos años de suspensión. De momento, no se ha podido vincular a Longo en este asunto, que declarará ante el juez en calidad de testigo.
Tras el caso de Alberto Contador, los agentes de la lucha antidopaje han visto en la ídolo francesa un caso parecido. Con la edad de 53 años, Longo ha ganado trece títulos mundiales, un olímpico y más de sesenta nacionales. Habrá que esperar a la sentencia de la policía y ver si, al igual que han hecho con el español, le retiran algún título.

