
Han sido cinco duras semanas de expedición de las que sólo podía salir un ganador. De los seis montañeros novatos, cinco consiguieron ascender hasta el Pico Sin Nombre junto a Jesús Calleja.
Pero lo verdaderamente importante del programa era encontrar al aspirante que mejor supiera aclimatarse, orientarse, adaptar su ritmo y que entendiese la importancia de ser un grupo. Éste ha sido Jonathan, según la votación de los guías de montaña y sus propios compañeros casi por unanimidad.
El mal tiempo hizo que se tuviera que adelantar la subida a la cumbre. Casi sin descansar y con un problema estomacal, Jonathan se esforzó al máximo por alcanzar la cima de una montaña muy compleja y esquiva, una mole de hielo y nieve de 6060 metros de altitud.
La tormenta de nieve les dio un respiro a los montañeros justo cuando llegaron a la cumbre. Allí, todos derramaron lágrimas de alegría, incluso Jesús Calleja. Y es que, como el propio Calleja dijo, "entraron al programa como novatos pero salieron como alpinistas".
Jonathan es joven un canario que está estudiando para ser fisioterapeuta. Es ambicioso, incansable e impaciente y no soporta la suciedad. Antes de Desafío en Himalaya, sentía que estaba desperdiciando su energía en el sofá y quería ver más mundo. Lo ha conseguido en Himalaya... y volverá a repetir la experiencia en Vanuatu junto al alpinista Jesús Calleja en su próximo Desafío Extremo.
Es el premio por su capacidad de aprendizaje y adaptación, su optimismo y condiciones físicas. Y es que Jonathan es el que mejor aptitudes tiene de los 18.000 aspirantes que se presentaron al casting para acompañar a Calleja en esta aventura. La nueva temporada de Desafío Extremo comienza el domingo 10 de enero a partir de las 22:30h en Cuatro.

