
La suplencia de Gerard Piqué ante el Bayer Leverkusen podría haber sido el primer castigo que Pep Guardiola ha impuesto a su plantilla. Los últimos resultados cosechados por el Barcelona han provocado grandes cambios en el equipo.
Y es que el entrenador del Barça ha tenido que poner mano dura en el vestuario. Los malos resultados obtenidos en la Liga BBVA han obligado a Pep Guardiola a variar el esquema del equipo. La suplencia de Xavi, Iniesta y Cesc ante el Osasuna parecía indicar que todos jugarían en la ida de Champions. Sin embargo, Xavi fue el único que no se vistió de corto ante los alemanes.
Según el club, el jugador sufre un edema en el soleo, algo que no impidió que viajase hasta Alemania para quedarse en la grada o que permaneciese en el banquillo en el Reyno de Navarra.
Pero el asunto de Gerard Piqué no parecer ser el mismo. Su rendimiento no ha sido el mejor en sus últimas actuaciones. “A otros se les va a hacer muy larga la liga”, declaró el defensa. Unas declaraciones que no gustaron a Guardiola y tuvo que replicarle. Además de ello, Piqué se retrasó en su último entrenamiento debido a un pequeño accidente de coche.
Quizás todo esto haya sido el detonante que haya molestado al técnico culé, aunque no quiso dar importancia a la suplencia del zaguero. “Piqué no tiene motivos para estar enfadado. Es un jugador importantísimo. Él sabe que es intocable”, afirmó Guardiola tras la victoria europea.
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