
Clay Shirky, experto internacional en redes sociales, considera que las empresas que tienen más oportunidades de triunfar en la "revolución" que estamos viviendo son aquellas que mejor "gestionan los fracasos" ya que "es mejor cometer errores que quedarse atrás".
En una entrevista con la agencia Efe, Shirky, que impartió hoy una conferencia en la Fundación Telefónica sobre "la empresa reinventada", explicó que las empresas con una cultura que niega el fracaso son las peor preparadas para este momento de cambio.
El autor del libro "Here Comes Everybody. The Power of Organizing without Organizations", está considerado uno de los autores más originales y analíticos de la etapa de evolución de la sociedad con las redes sociales. Es profesor adjunto del programa de graduado de Telecomunicaciones Interactivas de la Universidad de Nueva York.
Shirky dijo que los usuarios de las redes sociales "comprenden la importancia de estas redes localmente pero no globalmente. Sienten que en la red está su familia, sus amigos, es como vivir en Madrid, que es una gran ciudad que sus habitantes sienten como su casa".
Calculó que hay unos 1.750 millones de usuarios conectados a las redes sociales y destacó el papel del móvil, capaz de llegar a todas partes. Afirmó que con la entrada de las redes sociales en el móvil, "ya nadie hace planes. La gente dice: nos vemos cuando estemos por aquí".
De los 1.750 usuarios de redes, sólo un uno por ciento está muy implicado, un 10 por ciento participa y el resto están a la expectativa, dijo. Las empresas, dijo, se encuentran más en "una revolución que en una mejoría" debido a que cada una se enfrenta a sus oportunidades y desarrollos en un momento en el que ha visto incrementar la competencia, "no sólo de otras empresas, sino a veces de sus propios usuarios que han creado sus propios negocios".
Shirky dijo que por eso la empresa "tiene que imaginar como el negocio puede crear valor con los usuarios. No para los usuarios, sino con ellos".
Pero no se trata de aplicar grandes estrategias, sino de experimentar. "El coste del fracaso ha bajado mucho" y "no nos damos cuenta de que estamos hablando más tiempo sobre un proyecto que probándolo", dijo.
Estamos en un periodo de mucha experimentación más que de gestión estratégica y para hacerlo hay que poder enfrentarse al fracaso. "No importa fracasar para aprender rápido", insistió.
En las empresas, es el departamento de marketing el primero en intentar experimentar con las nuevas oportunidades de comunicación, dijo, pero el contacto con el usuario hace que cambie no sólo la comercialización, sino también la manera de crear productos y servicios.
Pero no se trata de que la empresa decida si quiere estar en Tuenti o Twiter y diseñar una estrategia, "sino de preguntar a los usuarios de 23 años como se organizan, preguntar a los clientes como utilizan las redes sociales" y después tomar decisiones.
Los usuarios aceptan la acción de marketing en sus redes de formas muy distintas, explicó, y por ello la pregunta es si la mercadotecnia va a estar separada o integrada en las redes.
Empresas como Apple, dijo, consideradas como "una estrella" se pueden integrar bastante a fondo en estas redes, pero "una empresa de jabón, tendrá que encontrar las maneras de subsistir en este entorno sin inyectarse en la vida de la comunidad. Por eso lo importante es experimentar para poder acertar".

