
El Real Madrid ya está en los cuartos de final de la Copa del Rey tras vencer al Málaga por 0-1 y esperará al más que probable enfrentamiento contra el FC Barcelona, que salvo milagro, ya se encuentra casi clasificado. Un error de Willy Caballero tras un disparo flojo de Benzema sentenció un encuentro sin sabor.
José Mourinho lo tenía claro antes del partido, el 3-2 de la ida no le obligaba a ir a por el partido, sino que era el equipo andaluz quien debía arriesgar más. Sin embargo, los hombres de Manuel Pellegrini no parecieron entender la situación y se vieron durante los noventa minutos bajo la tutela de los merengues. El Madrid fue a por lo seguro y no quiso arriesgar demasiado. Estuvo seguro atrás y en el centro del campo, mientras que el deber goleador recayó en Higuaín y Cristiano Ronaldo. El miedo en el Málaga de recibir otro tanto, propició un juego más lento y con menos fútbol.
La lesión de Khedira obligó a Özil a salir desde el banquillo. Con un conjunto más ofensivo, y más claramente en la segunda mitad, dejó como dueño del partido a los blancos. Isco trató de tirar de un Málaga alicaído, donde Cazorla, Van Nistelrooy y Eliseu estaban desaparecidos.
Willy Caballero salvó el gol al detener con maestría un potente remate de Cristiano Ronaldo. Sin embargo, el destino le jugó una mala pasada. Cuando el partido parecía que iba a culminar con un 0-0, un disparo flojo y centrado de Karim Benzema lo atrapó malamente el guardameta con la mala fortuna que se le acabó colando bajo sus piernas. Con dos goles por debajo en el casillero general, el Málaga intentó un último arrebato ofensivo, que no tuvo su recompensa.

