
El Real Madrid cayó derrotado ante el Bayern de Múnich por 2-1 gracias a un gol del hispano-alemán Mario Gómez en el minuto 89. Los blancos no jugaron su mejor partido, pero el gol de Mesut Özil, que empató el primer tanto inicial de Frank Ribéry, les dio esperanzas. Los de José Mourinho tendrán que jugarse el pase a la final en el Santiago Bernabéu.
El mal partido de los blancos en el Allianz Arena no importaba al ver el marcador. El empate era positivo para el Real Madrid, teniendo en cuenta que el encuentro de vuelta es en casa. Sin embargo, los alemanes jugaban en casa y su público no paró de apoyarles. Faltaba un minuto para cumplir los noventa, cuando un gran regate de Philipp Lahm sobre Fabio Coentrao por la banda terminó con el remate de Mario Gómez a gol.
Sin embargo, antes de ello, el Real Madrid comenzó el partido con buen pie. El Allianz Arena presionó con fuerza, pero los jugadores merengues tocaron la pelota como si no existiese presión. Karim Benzema avisó a los pocos minutos, mientras José Mourinho saboreaba el buen comienzo de su equipo. Aunque esta sensación no duró demasiado. El Bayern se espabiló en seguida y se hizo dueño de la pelota.
Frank Ribéry y Arjen Robben dominaban las bandas mientras volvían locos a Álvaro Arbeloa y Fabio Coentrao, respectivamente. Los laterales blancos sudaron intentando parar a los extremos. Apenas pasados quince minutos, un córner despejado por el Madrid lo empalmó con un buen remate Ribéry, esquivó todas las piernas que se encontró por el camino para que Iker Casillas no pudiese llegar al primer tanto del encuentro.
Tras el gol, el Real Madrid se vino abajo y sufrió hasta el descanso. Una vez más, la bestia negra de la Champions estaba haciéndoles mella. Después del descanso, el Madrid salió con aires renovados, como en la primera parte, lleno de confianza. Con demasiados balones en largo, poco a poco, los blancos se fueron acercando a la portería de Neuer. Hasta que tras un par de intentos fallidos, Cristiano Ronaldo le sirvió a Mesut Özil el empate.
Con el 1-1, el Madrid disputó sus mejores minutos. Sin embargo, el árbitro del encuentro Howard Webb marcó un punto de inflexión. Las numerosas amonestaciones que recibió el Real Madrid mermaron la presión a los germanos, facilitando la llegada del Bayern a la portería de Iker Casillas. Hasta seis tarjetas amarillas recibió el Real Madrid (Higuaín, Marcelo, Xabi Alonso, Sergio Ramos, Coentrao y Di María), que podrían apercibirles para una hipotética final.
Una vez más, el Real Madrid ha perdido ante el Bayern. Esta vez, con José Mourinho a la cabeza intentarán remontar en el partido de vuelta.
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