
El Campo Nou es el escenario favorito de los culés para firmar sus particulares “matinas”. El Levante no ha plantado cara a un Barcelona confiado que piensa ya en el clásico.
La defensa de tres alineada por Guardiola no tiene rival. El Barcelona se enfrentaba esta jornada de Liga ante el Levante con ganas de victoria y reafirmación, sobretodo para ganar confianza antes del clásico en el Bernabéu el próximo 10 de diciembre. El Levante ha sido su verdugo y ha sucumbido con absoluta rotundidad ante un Barça superior y entregado a los goles.
Quién le iba a decir a Fábregas que su aportación al club de su corazón iba a ser tan decisiva. En este encuentro ha marcado la nota dominante y ha sabido manejar a un equipo que se perfila como duro competidor blanco.
Los de Guardiola empezaron concentrados y no dieron tregua un Levante acobardado y replegado en defensa. El balón siempre estuvo en el bando local y los blaugranas no desaprovecharon las oportunidades. Cesc abrió el marcador tras una fantástica asistencia de tacón de Iniesta. A partir de ese momento todo fue coser y cantar para los catalanes. Fábregas firmó su doblete, el jovencísimo Cuenca contribuyó con otra diana, Alexis marcó el cuarto y ya el quinto corrió a cargo del incombustible Messi. 5-0 en el Camp Nou que hace que el próximo partido frente al Real Madrid en el Bernabéu esté más caldeado y más igualado que nunca. La nota desequilibrante la pondrá el mago Iniesta. El Barcelona con él plantea otro equipo.

