
Cuando Sony lanzo la última PlayStation 3 en el 2007 la describió como la consola más potente, con posibilidad de mostrar juegos en alta definición y con el estándar Blue Ray incluido, la expectación creada fue tremenda y los aficionados a los videojuegos hacían colas en las tiendas de informática y grandes almacenes para comprar su ansiada consola.Dos años después esa ilusión se ha tornado en frustración y las colas de miles de usuarios se hacen pero en los centros de reparación.Los usuarios lo han bautizado como "la luz amarilla de la muerte" (yellow light death). Al parecer es la manera que tiene la consola de Sony de avisar que está a punto de dejar de funcionar. Según las cifras oficiales proporcionadas por la propia compañía un total de 12500 consolas han resultado afectadas por esta averia en el Reino Unido.No es la única consola que sufre este mal, las primeras Xbox360 tuvieron problemas similares y avisaban de su muerte cibernética con unos anillos rojos por lo visto con una incidencia porcentual aun mayor.Sony ha llamado a la calma y asegura que esto no es nada preocupante y que el número de consolas que han entrado en coma es limitado y que su servicio técnico dispone de los medios adecuados para poner remedio a esta curiosa manera de expirar.Las consolas PS3 averiadas -principalmente el modelo de 60 GB, que ya no se fabrica- son arregladas gratuitamente durante los primeros 12 meses tras la compra, pero no durante el año siguiente, servicio al que la empresa estaría obligado según una normativa Europa. En lugar de esto, Sony cobra 128 euros por la reparación.

