
La Gran Vía madrileña está de celebración. Ya han pasado cien años desde que el cuatro de abril de 1910, el rey Alfonso XIII golpeó con la piqueta el primer edificio que se iba a derribar para dar el pistoletazo a la construcción de una de las avenidas más importantes de la ciudad, que se ha convertido ya en una imagen de referencia.
El Ayuntamiento de Madrid se prepara para conmemorar el centenario de esta calle, que en la actualidad se ha convertido en un enclave urbanístico visitado por miles de turistas, con una gran oferta comercial y cultural. Para ello, organizará visitas guiadas y actividades tanto para divulgar la historia de la popular, céntrica y centenaria avenida como para recuperar su antiguo esplendor.
Desde la imagen de Eduardo Noruega caminando solitario por la avenida en la película de Amenábar "Abre los ojos", hasta todo tipo de artistas han pasado por la Gran Vía, y la han utilizado como fuente de inspiración y como materia de trabajo. Hoy en día, nadie visita la ciudad sin pasear por esta calle
La idea de construir esta gran avenida en el centro de la ciudad surgió en 1861, año en el que el Ayuntamiento de Madrid se planteó la necesidad de dar una comunicación adecuada entre norte y sur, que evitar el paso por la congestionada Puerta del Sol. Hubo varias tentativas en este sentido, aunque no se solucionó del todo el problema.
Después de muchas complicaciones y problemas económicos, la solución definitiva llegó en el año 1909, cuando se decidió que de las expropiaciones necesarias para llevar a cabo la operación se encargaría el propio Consistorio, y que las obras se adjudicarían por concurso. En 1910, lo que comenzó siendo una idea comenzó a convertirse en una realidad.

