
Siempre se ha dicho que en los momentos de crisis salen ideas brillantes. El ingenio se agudiza para conseguir aquello que queremos obteniendo buenos resultados. La música vive en estos momentos su crisis particular. Los artistas están ahí, acompañados por buenas canciones, pero no siempre encuentran el modo de llevar esas canciones a un disco. Willy Naves es uno de esos artistas.
El asturiano se encuentra en pleno desarrollo de su proyecto de crowdfunding, un sistema de microfinanciación que consiste en que los seguidores y fans del artista realizan una aportación al proyecto (en este caso, la grabación del disco) previamente a su realización, recibiendo diferentes recompensas en función de lo que aporten. Sin grandes expectativas se lanzó a la aventura Willy Naves recibiendo una respuesta más que buena por parte de la gente. En los primeros días superó el 100% de la cifra propuesta, lo que supone tener asegurado un tercio del dinero necesario para producir el álbum.
El Referente ha podido hablar con Willy Naves sobre el crowdfunding y sobre su próximo álbum que, gracias a la ayuda de sus seguidores, llegará con la primavera.
Año nuevo, nuevos propósitos... ¿cuáles son los tuyos?
Los propósitos son al final de este mes entrar al estudio a grabar, acabar la grabación y mezcla a finales de febrero y que para primavera pueda salir el disco. Esto es lo previsto, que el disco se edite en primavera para poder pillar algún festival.
UNA SOLUCIÓN: EL 'CROWDFUNDING'
Tu proyecto de crowdfunding está siendo un éxito, ¿cuáles eran las expectativas cuando comenzaste con él?
La verdad es que las expectativas eran un poco ir a la aventura (risas). Estuve mucho tiempo dudando si lo hacía o no, tres meses informándome, y realmente no sabía muy bien cómo iba a reaccionar la gente. Es cierto que tengo un buen funcionamiento en redes sociales pero no es lo mismo seguir por Twitter o dar a “me gusta” en Facebook que aportar dinero a un proyecto que no es inmediato y que habrá que esperar unos meses para recibir la recompensa.
Así que yo estaba un poco asustado por la respuesta de la gente y luego realmente ha sido un éxito. En tres días se completó el 100%, pero vamos, que mis expectativas no eran ni buenas ni malas, pero estaba bastante preocupado y para nada me esperaba lo que ha pasado.
¿Hay ahora un nuevo reto una vez has superado el 100%?
Sí, realmente el 100% que pusimos de crowdfunding era un tercio de la financiación del disco, ya que el crowdfunding es “o todo o nada”. Tienes que llegar a la cifra mínima que pides, así que como no tenía ni idea de cómo iba a funcionar y generalmente suelo ser bastante inseguro para este tipo de cosas, puse una cifra que cubre la tercera parte de la grabación del disco. Lo bueno del crowdfunding es que una vez se llega al 100% se puede seguir aportando y todo lo que se pudiera conseguir ahora estaría genial porque va a ser en beneficio del disco: la grabación, mezcla, fabricación de copias... Está todo autofinanciado por mi y todo se va a dedicar íntegramente al disco. Si la cosa fuese muy bien incluso se podría invertir en promo para la salida.
¿Cómo conociste esta forma de financiación?
Creo que tenía alguna noción por un amigo de mi hermano que me había comentado que se estaba haciendo en EEUU y en algunos sitios en Europa, sobre todo en cine. Pero realmente hasta que vi y me informé de lo que había hecho Jero Romero, no lo entendí muy bien. Fue cuando me involucré en su proyecto cuando vi que podía ser una posibilidad buena, no tanto para mi – que en un principio, cuando se lo vi a Jero, no me planteé hacerlo yo – pero sí una buena opción para cambiar la industria.
¿Por qué te decidiste a recurrir a ella?
Fue una decisión que tomé a finales de verano. Lo planteé por Twitter, estuve informándome y leyendo sobre ello, hubo bastante gente que me apoyó y esa misma semana me escribió Jero diciéndome que había leído que estaba interesado en hacerlo y preguntándome si necesitaba ayuda y hablando por mail él me contó su experiencia, aunque su experiencia no tiene nada que ver ya que es un artista ya consolidado. Aún así, después de hablar con él tampoco las tenía todas conmigo. Hablé con mi productor y no sé... realmente un día me decidí y me puse en contacto con un realizador amigo mío para hacer un vídeo bonito y diferente, intentar cuidarlo todo. La decisión definitiva la tomé a finales de octubre que fue cuando ya empecé a trabajar en todo el proceso, pero desde que pensé en la posibilidad hasta que salió pasaron cuatro meses.
UN NUEVO CAMINO EN INTERNET
La música e internet, ¿amigos o enemigos?
Para mi siempre amigos porque es una herramienta muy importante. Hablo desde mi experiencia, claro... para mi, desde Asturias, habría sido inviable que tanta gente conociera mis canciones en otros lugares, antes era mucho más complicado. Ésa es la parte buena como lo es también poder hacer promo desde tu casa sin depender de una agencia. ¿Parte negativa? No es ni si quiera negativo para mi, pero sería que nos obliga a ponernos mucho más las pilas, porque ahora tenemos una cantidad de información y de desinformación enorme. Hay tantas opciones que obliga a la gente a dar lo mejor de sí. Hay miles de bandas que antes era inviable que saliesen porque que apostaran por ti era muy complicado y ahora con unos medios más reducidos y la red, puedes llegar a la gente.
En tu propia web, con el último EP ofreces la posibilidad de descargarlo gratuitamente, ¿por qué?, ¿cuáles han sido los resultados?
El primero también lo regalé, y con el segundo fue que la web requiere un mantenimiento y nadie me apoya económicamente, soy yo solo. El chico que me hace la web me habló de esa opción, intentar mediante la donación cubrir esa parte. Hubo gente que donó, lo justo o quizás un poco menos para poder mantener la web. Realmente, cuando tienes a tu mano las cosas gratis y la opción de pagar, la gente no está aún acostumbrada a pagar y no recibir algo físico a cambio. Es un cambio de mentalidad que está costando. Sin embargo con el crowdfunding el hecho de tener algo físico a cambio sí que hace que la gente invierta con más facilidad.
WILLY NAVES
¿Cuál sería tu carta de presentación como músico?
Llevo en la música desde los 8 años y para mi es un medio de expresión. Hasta hace tres o cuatro años no me lo planteé como forma de vida a nivel de artista. Siempre he estado ligado a bandas aunque como hobby. Pero yo siempre he vivido de la enseñanza musical o como técnico de sonido.
Simplemente me considero una persona que hace canciones y que disfruta mucho de todos los procesos, sobre todo ahora que estoy un poco más metido y veo que da sus frutos. Pero sinceramente, me imagino que todos somos músicos más o menos parecidos. Tenemos una forma de expresarnos como otra gente escribe, pinta... Pero sin darme mayor o menor importancia, la música es algo que desde pequeño está ahí. A mi me resulta más fácil ponerme a tocar la guitarra y cantar que expresarme de cualquier otro modo. Es un medio de hacer las cosas que engancha hasta el punto de que he empezado a hacer cosas de producción o de otro tipo. Acabas queriendo que la música sea tu forma de vida de una u otra manera, aunque la gente te diga que es una locura.
¿Cuál fue el momento en el que decidiste convertir el hobby en profesión?
Fue cuando empecé con el proyecto de Willy Naves en solitario. Antes tenía una banda que se llamaba Antropía pero se disolvió justo antes de editar el disco y fue cuando me di cuenta de que si realmente quería dedicarme a la música iba a tener que buscarme un camino alternativo. Fue hace cuatro años más o menos cuando empecé a dejar muchas cosas de lado por intentar vivir de la música. Hasta entonces siempre intentaba lidiar con todo (estudié magisterio musical, me licencié en el conservatorio, técnico de sonido...) en vez de dedicarme exclusivamente a la música.
¿Cuál es la diferencia entre formar parte de una banda y asumir un proyecto en solitario?
Como todo, tiene cosas buenas y cosas malas. Yo realmente creo que es la mejor decisión que tomé en mi vida a nivel musical, porque sé que lo que he avanzado estos años habría sido inviable dentro de una banda. Es cierto que cuando estás en una banda bien es una sensación inigualable. Poder hacer las cosas de forma conjunta, los marrones no te los comes tú solo, a nivel económico estás más respaldado... Pero yo no lo cambio, porque todos los que hemos trabajado en grupo – en cualquier trabajo o estudiando – sabemos que siempre hay alguien que tira más del carro, alguien que tira menos, hay choques de egos... Yo en todos los casos de bandas que conozco, incluso bandas muy consolidadas, ocurre esto.
De esta manera, una vez aceptas que todos los problemas, pero que también todo lo positivo, es tuyo, está todo hecho. Todo lo bueno y todo lo malo que hagas ayuda a que estés contento contigo mismo. Esto te da mucha libertad.
De todas formas es mucho más complicado salir adelante siendo un artista en solitario que una banda a nivel de todo: cuatro personas haciendo promo no es lo mismo que una, los amigos de cuatro personas no son los mismos que los de una cuando vas a dar conciertos...
¿Quiénes fueron los artistas o las bandas que te inspiraron para querer dedicarte a esto?
La primera banda que a mi realmente me marcó, que veía sus vídeos y me llevó a colgarme la guitarra y ponerme delante de la tele a imaginar que estaba delante de un estadio, fue Oasis. Lo conocí gracias a mi hermano cuando tenía unos once años o incluso antes, y fue la primera banda en la que me fijé y saqué sus canciones.
Luego también todas las bandas de britpop: Travis, Placebo... toda esa época. Después ya me pasé al castellano con Deluxe, Los Piratas, La Habitación Roja...
Pero con quien me planteé “tiene que molar que la gente escuche tus canciones” fue Oasis.
¿Recuerdas cómo fue tu primer concierto?
Mi primer concierto serio lo recuerdo bien. Yo tendría 17 años y tocaba con una banda con músicos mucho más mayores que yo. Era un crío y tenía una presión increíble y estaba acojonadísimo. Al final yo creo que salieron las cosas bastante bien porque me arropaban mucho, pero era todo gente mayor que yo y estaba con mucha presión. De todas formas tengo un buen recuerdo de ese concierto porque la primera vez que te subes a un escenario grande y potente es una sensación inigualable, por el cague y por el subidón. Aunque en esos momentos es sobre todo cague (risas). Ahora mola más tocar porque hay de las dos cosas.
¿Cuál es el momento de tu carrera que recuerdas con más cariño?
Siéndote sincero estos últimos tres o cuatro meses estoy un poco en una nube constante. Desde que toqué aquí en Oviedo con banda en las fiestas me embarqué en una gira acústica que ha sido genial porque he tocado en mogollón de sitios de España y la respuesta ha sido maravillosa, yendo yo sólo con la guitarra. He compartido escenario con Sunday Drivers, Iván Ferreiro...
Pero un momento muy muy especial para mi fue hace un par de años en Siroco que tocando un tema se puso la gente a cantarlo, y yo creo que fue la primera vez que tuve constancia de que la gente se sabía mis temas.
Y desde luego, la respuesta del crowdfunding está siendo increíble, porque saber que cuentas con ese apoyo es mejor que cualquier otra sensación. Mejor que los conciertos. Es saber que la gente está ahí apoyándote.
¿En qué has evolucionado en todo este tiempo?
He evolucionado mucho sobre todo en seguridad en mi mismo, aunque me imagino que todavía queda mucho por hacer, pero es algo que noto cada vez más. Para transmitir algo es fundamental creértelo encima del escenario y en estos últimos años he evolucionado en ese sentido, sobre todo a raíz de tocar solo. Me siento cada vez más cómodo sobre el escenario, salgo pensando “aquí estoy yo y os presento esto”, y defiendo mis canciones.
En tema de voz también he evolucionado bastante. Aquí nadie es cantante pero luego todos cantamos. Yo creo que esto se va a notar en el nuevo disco, como también se va a percibir una evolución en cuanto a la manera de componer, porque he cogido experiencia y he escuchado más música. Es un progreso natural.
QUÉ ESCUCHA WILLY NAVES
¿Qué suena estos días en tu mp3?
Últimamente estoy escuchando mogollón folk americano como Wilco, Angus and Julia Stone, Bon Iver... También estoy redescubriendo a Julio de la Rosa, Nacho Vegas... Estoy tirando más por los acústicos, música para la que quizás necesitaba madurar un poco.
¿Último concierto al que fuiste?
Como espectador el último fue The Right Ons en Gijón, mucho rock and roll y un directo muy enérgico, y como concierto más grande, Noel Gallagher en Madrid.
¿Cuál sería para ti la mejor canción de la historia?
Para mi, personalmente mi canción, sin duda, es ‘Live Forever’ de Oasis.
NUEVO ÁLBUM EN PRIMAVERA
Háblanos de tu nuevo disco, ¿qué dirección va a tomar?
Ha cambiado bastante. He estado mucho tiempo componiendo y desechando muchas cosas porque quería dar un paso diferente. Sigo siendo yo pero ha cambiado la forma de hacer melodías, ha evolucionado mi voz, la producción también va a ser completamente diferente... En todos los discos he trabajado de manera diferente: en el primer EP grabé con músicos amigos, con Miss Caffeina; en el segundo EP trabajé con la banda con la que tocaba en directo; y ahora ha sido completamente lo contrario, “yo me lo guiso y yo me lo como” en casa y después con mi productor aunamos ideas.
Esto se va a notar en el sonido y pienso que las canciones son cada vez más personales y tienen un sello propio. Pero la evolución va a ser algo natural.
¿Te gusta recibir el feedback de tus seguidores?
Como te decía, soy una persona bastante insegura y realmente yo quiero gustar a la gente. Gustar haciendo lo mío, eso siempre, no voy a cambiar mi rollo por intentar gustar. Por eso me gusta mucho el feedback y me parece importante. Aunque sí es algo peligroso porque no siempre lo que te dicen es bueno. Yo creo que hay que tener la justa seguridad en ti mismo a la vez que saber recibir críticas.
¿Próximos conciertos?
De momento, lo que era una gira pequeñita de acústicos se ha alargado un montón. Quiero seguir con los acústicos porque quiero rodar las canciones nuevas, que son un paso evolutivo. En principio no tenía pensado dejar de tocar por el tema de grabar. Dentro de lo posible yo no voy a rechazar conciertos, eso sí, en acústico, porque me encanta y porque no lo veo incompatible. Pero me voy a guardar muchas canciones del disco, menos dos o tres, para ver la respuesta.
Con banda haré las fechas importantes de presentación, en primavera y verano, después los festis que vengan y me imagino que la gira más gorda vendrá después del verano. Lo que sí estamos trabajando mucho es que las canciones, tengan la producción que tengan, las pueda defender con voz y guitarra, porque tal y como está ahora mismo el panorama, es a lo que más acceso voy a tener.
A modo de despedida, si el 2011 fuera una canción, ¿sería una canción melancólica, alegre, bailable, íntima?
Hombre, yo soy un tío muy melancólico siempre... cuando estoy melancólico soy feliz (risas)... melancólico por naturaleza. Diría que el 2011 ha quedado marcado en dos fases: pondría una canción triste y dura para el principio de año, porque tuve un lío con la gira del anterior EP, tuve que decidirme a autoeditar... había muchas expectativas con ese EP y aunque ha ido muy bien el principio fue duro porque hubo cosas que no salieron... pero ha sido aprendizaje y si no llega a ser por eso ahora mismo sería igual de inocente que hace un año. El segundo ha sido muy dulce la verdad, pero aún así pondría también una canción melancólica (risas), salvo cuando pincho, que sé que la gente no es tan melancólica como yo y quiere mover un poco el culo, el resto soy así... amante de las canciones llenas de emoción sentimental más que de emoción rítmica.
PRÓXIMOS CONCIERTOS
14 ENERO // HUESCA // SALA EL VEINTIUNO // + IVÁN FERREIRO
29 ENERO // MADRID // SALA COSTELLO (Festival Subterráneo)
Para conocer más sobre el proyecto de crowdfunding de Willy Naves y realizar una aportación, visita la web Lánzanos.

