
Guiado por el viento sureño, que está "lleno de fantasmas y espíritus atormentados", Bob Dylan llegó hasta la frontera mientras destilaba esencias de blues y rock. Hoy publica en todo el mundo el resultado de aquel viaje, "Together through life", diez canciones oscuras y profundas como la noche.
Lleva 47 años en el camino y Dylan no ha dejado de escapar aún de su sombra. Con su anterior álbum, "Modern times", alcanzó un inesperado número 1 en 2006, pero asegura que la fórmula de aquel éxito estaba agotada.
En "Together through life" (Sony BMG) le ha dado un giro de tuerca a los sonidos añejos que cultiva en los últimos tiempos, con la ayuda del acordeón fronterizo de David Hidalgo, de Los Lobos, y la guitarra fantasmal de Mike Campbell, de los Heartbreakers de Tom Petty. Dylan ha escrito la mayor parte de los temas junto a Robert Hunter, poeta, cantante y alma gemela, y ha vuelto a encargar la producción del álbum a su alter ego, Jack Frost.
El origen de "Together through life" se encuentra en "Life is hard", una canción que el director francés Olivier Dahan pidió a Dylan para su nueva película. El realizador de "La vie en rose" ha dirigido ahora una "road movie" en la que sus protagonistas, interpretados por Forest Whitaker y Renné Zellweger, viajan por el sur de Estados Unidos, desde Kansas City hasta Nueva Orleans.
El encargo de Dahan desató la imaginación de Dylan, que en unos meses tenía listas una decena de canciones y una idea muy precisa de cómo debían sonar: como los viejos discos de los sellos Chess y Sun, en los que hace ya más de medio siglo sentaron cátedra los reyes del blues y que descubrieron al mundo a un muchacho llamado Elvis Presley.

