
La muerte de Michael Jackson ha elevado al "rey del pop" al olimpo de los mitos musicales desaparecidos antes de tiempo, un destino que también siguieron Elvis Presley, John Lennon, Bob Marley o Freddie Mercury.Jackson falleció ayer a los 50 años inesperadamente en su casa alquilada en el lujoso barrio de Bel Air en Los Ángeles, pocas semanas antes de su prevista reaparición sobre los escenarios en unos conciertos veraniegos en Londres para los que ya no quedaban entradas.A pesar de que su estrella se había ido apagando durante los últimos años, especialmente desde que fue acusado de pederastia y llevado a juicio en 2005, el controvertido "rey del pop" supo mantener su legado musical intacto y alejado de las noticias que hablaban de su bancarrota y cuestionaban su moralidad.Su fallecimiento fue el último capítulo de una vida de estrella incomprendida al que nunca dio la espalda su legión de fans y que dijo adiós como mandan los cánones del estereotipo de gloria musical. Sus seguidores le mostraron su apoyo incondicional incluso en los momentos más difíciles, cuando estaba acosado por las acusaciones de abuso infantil, de las que finalmente fue declarado inocente, y la opinión pública criticaba sus excentricidades.
"Thriller", reeditado en 2008 año para conmemorar los 25 años de su lanzamiento, es el trabajo discográfico más vendido en la historia, con más de 100 millones de copias en todo el mundo, ocho Grammy y casi 60 discos de platino, lo que le valió a Jackson la corona de monarca absoluto de la música pop. Jackson dejó otros discos memorables como "Bad" (1987) o "Dangerous" (1991).

