
Hace unos cuantos años, cuando las cosas en España eran bastante distintas y el camino a la democracia era algo nebuloso, un chico de 17 años cogió una maleta llena de sueños y dejó su Granada natal para dirigirse a la capital madrileña. Con esta introducción pocos podemos adivinar de quién hablamos, pero si añadimos que fue el que abrió el camino y dio la bienvenida a todos los hijos del rock n' roll en nuestro país, todos gritaríamos su nombre.Miguel Ríos pertenece a una generación de valientes que han vivido en sus carnes lo bueno y lo malo del rock en un momento de nuestra historia donde la libertad se escribía con letras pequeñas.Miguel consiguió alzarse a lo más alto con temas como "El rio" o "Vuelvo a Granada" donde hizo sus pinitos como compositor.En 1969 escribió con letras de oro su nombre en los anales de la música española al vender siete millones de copias en todo el mundo con su intemporal "Himno a la alegría" , arrasando en las principales listas y comenzando una espiral de éxito que le llevó a codearse con los mejores. Todo le sonreía y Miguel bien pudo dormirse en sus propios laureles del éxito, pero no, él buscaba algo más, quería ofrecer algo diferente al público. Asi fue como en 1972 embelesado por el elixir hippie cambia el concepto del rock en directo e introduce luces, diapositivas y cañones de humo para reinventar el directo. A partir de ahí los éxitos fueron continuados, 1980 arrasó con "Santa Lucia", en 1982 vendió 400.000 discos de su Rock&Rios, etc.Dicen que los viejos rockeros nunca mueren y él es un ejemplo de vitalismo, en cada concierto nuevo cobija la ilusión de un debutante a la sombra de la experiencia de un veterano.Los mejores homenajes son los que se dan en vida, y "Bienvenidos" es el mejor homenaje que muchos artistas podían hacerle, un tributo al pionero del rock español, con colaboraciones de artistas como Bunbury, Revolver, Los secretos, Celtas Cortos, Loquillo, Pereza, Rosendo y muchos más que han querido poner sus voces en un doble cd épico.

