
Justin Bieber, el joven canadiense que conquistó a millones de fans a través de Youtube y que alcanza el Google los 216 millones de resultados, dejo entrever ayer martes su cara más maleducada al no posar en el photocall de Madrid horas antes de ofrecer su primer concierto en la capital española.
El joven cantante, amado y repudiado al mismo tiempo, hizo una aparición fugaz, continuada y sin pararse ante los fotógrafos, los cuales respondieron con insultos, tras aparecer en el photocall con más de una hora de retraso. "¡Idiota!, ¡payaso!", le gritaron varios periodistas.
Bieber que se encuentra actualmente de gira en España, dará hoy miércoles su segundo concierto en Barcelona, tras reventar ayer martes el Palacio de los Deportes de Madrid y presentar su nuevo documental 'Never Say Never'.
ARRASÓ EN MADRID
Un reloj marcaba la cuenta atrás para el inicio del concierto de Justin Bieber, cuya entrada vino precedida de rayos láser, cañones de humo, proyecciones y la introducción del discjockey Tay James. Los gritos de las 15.000 personas presentes en el auditorio se fundieron con el primer tema del repertorio del artista, quien versionó la canción 'Love fool' de The Cardigans, una interpretación que estuvo acompañada por una coreografía en la que Bieber acaba lanzando puñetazos y patadas voladoras a sus bailarines.
Tras 'Bigger' fue el turno de 'U Smile', momento que aprovechó el cantante para saludar al público madrileño: "Sois los mejores seguidores del mundo y yo hago lo que sea por mis fans. Lo que quiero que hagáis es sonreír", exclamó el cantante, vestido completamente de blanco.
Poco después Bieber se quitó su chaqueta, se puso una gorra y cogió la guitarra para ofrecer la versión acústica de 'Never let you go' y 'One less lonely girl', dos temas que interpretó subido en una estructura en forma de corazón que sobrevoló el Palacio de los Deportes. Los temas se sucedieron hasta que comenzó la recta final del recital del canadiense, que concluyó con los temas 'Eeny Meeny', 'Down to earth' y 'Baby'.

