
El tiempo lo pone todo en su lugar y su rivalidad con el español Joaquín Sabina no fue una excepción, reveló el martes el músico argentino Fito Páez durante la presentación en México de su último álbum, en el que colaboró su otrora enemigo íntimo. "Siempre tuvimos un vínculo de muy buena leche con Joaquín, en el momento las cosas se disparataron, pero la verdad es que fue muy sencillo (recuperar la amistad)", apuntó la voz de "Mariposa Tecknicolor".
Los dos maestros compartieron escenario el 24 de abril del año pasado en Madrid, junto a otros grupos y solistas, para el disco en vivo que grabó el divo argentino, "No sé si es Baires o Madrid", publicado a finales de 2008 y que presenta ahora en México aprovechando su presencia en el festival cultural Cumbre Tajín.
Sabina y Páez, dos respetados monstruos en el panorama musical de sus respectivos países, protagonizaron una ruidosa ruptura tras la grabación conjunta del álbum "Enemigos íntimos" (1998), que después pretendían presentar en una gira. Desencuentros a cuenta de decisiones profesionales y alguno que otro conflicto dieron al traste con la amistad, hasta que los músicos decidieron enterrar el hacha de guerra y, tras un intercambio de escritos, coincidieron hace dos años en Buenos Aires.
"Me mandó (un mensaje) con una servilleta escrita, como escribe él, y me dijo 'ven, cabrón, que estoy tocando aquí'", contó Páez."Cantamos dos noches y ya después arrancamos la charla ahí mismo, y después fui para Madrid y nos encontramos", relató.
En su libro "A vuelta de correo", que contiene intercambios de misivas entre Sabina y otros poetas, el cantante español cuenta que Paéz le había enviado una carta para "acabar con este melodrama de chilindrinas menopáusicas mareadas". Páez y Sabina compartieron la noche del 24 de abril cantando "Contigo", uno de los temas del español, recogido ahora en el trabajo que el argentino lanzó en octubre de 2008 y que ahora presenta en México.

