
Si eres una araña de la variedad Nephilengys malabarensis y además eres macho te librarías de muchas responsabilidades diarias pero además podrías autocastrarte mientras mantienes relaciones sexuales favoreciendo la fecundación de la hembra y salir inmune de ello ante futuras relaciones.
Peligroso ¿verdad? Lo es. El macho de esta especie de arácnido se corta voluntariamente su órgano sexual mientras todavía lo mantiene alojado dentro de la hembra (durante la copulación) para evitar ser devorado por su compañera y, al mismo tiempo, permitir que continúe la transferencia del esperma después de la separación. A cambio, el macho pasará el resto de su vida como un arácnido castrado.
Un grupo de investigadores de la Universidad Nacional de Singapur ha estudiado este extraño caso y para ello recopiló 25 parejas de arañas que aparearon inmediatamente después. Observaron que la punta del palpo, lo que viene siendo el pene en las arañas, se quedaba en el interior de la hembra. En el 12% de los casos, la amputación era de manera parcial, mientras que en el resto el corte era completo.
FERTILIZACIÓN A DISTANCIA
Lo más curioso estaba por llegar. Al diseccionar el adbomen de los especímenes femeninos, éste seguía derrochando esperma poco después de que el macho ya hubiera abandonado a la hembra. Cuanto más tiempo pasa el palpo dentro de la hembra, más esperma se transfiere, siendo más eficiente aún cuando el propio arácnido se lo corta para escapar, en lugar de dejar que la hembra haga el trabajo por él, mientras lo devora.
Pero esta extraña técnica presenta alguna ventaja que otra como que los machos castrados llegan a ser mejores luchadores que el resto ya que se defenderán con mayor agresividad, llegándo a ser más ágiles. Es una estrategia muy arriesgada pero es lo que puede marcar la vida o la muerte del macho, pero aun así es un sacrificio que les merece la pena llevar a cabo.

