
La 55º edición de la moda de Madrid acaba de abrir sus puertas con uno de nuestros diseñadores más respetados en el panorama internacional. Roberto Verino presenta una colección bohemia y llena de glamour, inspirada en la Nueva York de los años 20 y 70.
El artista ourensano abre una vez más la edición que este año presenta nuevo nombre; Mercedes Benz Fashion Week. Automovilística y alta costura tienen un encuentro esta semana para sacar adelante un sector que ha sufrido, en primera plana, los efectos de la crisis. Más de 40 diseñadores buscan una mayor acogida entre las masas de a pie para la próxima temporada Otoño/Invierno.
Roberto Verino muestra una colección en la que asegura cumplir los requisitos para una mujer actual. Con diseños funcionales y cómodos para cualquier hora del día. Trabajos sobrios que crean contraste entre la elegancia y la vida diaria.
Muchos pantalones, abrigos de pelo y trenchs impermeables. Todo con cortes clásicos y colores en tonos grises y negros, en los que la esencia la dan los detalles. Los accesorios son imprescindibles para la colección, bolsos con toques de Swarovsky e hilos metalizados y cinturones. El toque atrevido se la dan los estampados animales y las blusas de escotes pronunciados.
El fin a esta primera etapa la pondrán Agatha Ruiz, a las seis de la tarde, y Elisa Palomino, a las nueve. Durante los días que quedan disfrutaremos de Andrés Sardá, Victorio y Lucchino, David Delfín o Anibal Laguna entre otros. La gran ausencia será Adolfo Dominguez.
El adelanto de la fecha viene por un acuerdo entre los directivos de la pasarela y la Asociación de Creadores de Moda en España, para ser los primeros en abrir la temporada de pasarelas, adelantándose a Londres o Nueva York. Sea un acierto o un desacierto, la verdad es que este año el desfile no ha reunido los tres millones para presupuesto, como años anteriores.

