
El teatro catalán va a negociar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) con los representantes del personal para equilibrar el déficit de 3,7 millones de euros por las subvenciones públicas e ingresos propios.
El comité de empresa está reunido esta tarde para estudiar qué medidas acogerá. Probablemente, el ERE que ha rechazado el mismo será presentado el próximo 13 de febrero al Departamento de Trabajo de la Generalitat. En ese momento, se abrirá una etapa de negociación entre los representantes de los trabajadores y si no llegaran a un acuerdo, la autoridad laboral competente en este caso tomaría las riendas del asunto.
La suspensión de la actividad se producirá entre mediados de marzo y mediados de abril, y entre mediados de junio y mediados de julio. Concretamente, en el primer período son cuatro las funciones que se verán forzadas a su suspensión temporal: Una tragedia florentina y El enano y seis funciones de El superbarber de Sevilla de la programación infantil y familiar.
De junio a julio se cancelarán cuatro funciones de danza de los Ballets de Montecarlo, las seis representaciones de la ópera Debussy, las dos funciones de la ópera El giravolt de Maig, de Eduard Toldrà; los dos conciertos El otro Pelléas y el recital de la soprano sueca Nina Stemme.
También se suspenderán las actividades audiovisuales sujetas al cobro de derecho de imagen y se reducirán los gastos de servicios prestados por proveedores externos. En cuanto a los espectáculos cancelados, el Gran Teatro del Liceo barcelonés pondrá en marcha un servicio de devoluciones o cambios para los abonados y para el público que ya ha adquirido las entradas para estos espectáculos.


