
Acompañada de Almodóvar y del resto del equipo de la película "Los abrazos rotos", la última del director manchego, Penélope Cruz ha hecho su primera comparecencia pública en España, tras conseguir el Óscar y lo ha hecho ante cerca de 400 periodistas y cámaras. "No voy a meterme en eso porque sería un embrollo", respondió nerviosa la actriz ante la pregunta de por qué Javier Bardem no le entregó el Oscar en la pasada gala de los famosos premios.
Fue Almodóvar el que zanjó el asunto interrumpiendo acertadamente. "Lo importante es ganarlo no quién te lo entrega". Penélope también habló de la noche en la que consiguió ese premio de la que sólo recuerda "un diez por ciento. Estaba muy estresada", revela y afirma que ha sido "una aventura muy emocionante".
La actriz es "muy consciente" de la "suerte" y "privilegio" de que Almodóvar haya confiado en ella. "He estado obsesionada desde que era una niña con su cine. Ahora más, porque es amigo y una persona muy importante en mi vida", tanto que ha asegurado que si le dijeran que sólo puede trabajar con un director "el resto de su vida" él sería el elegido.
Ambos han coincidido en que lo que esperan de la película es que "emocione a la gente, que la entiendan, que les llegue" y reconocen que la parte que le ha dado "mayor felicidad" han sido los cuatro meses de ensayos: "ahora, esperar que a la gente pueda tocarle el corazón", señaló Cruz.


