
La tentativa catalana de lograr unos premios cinematográficos propios, diferenciados de los Goya, materializó su fracaso en la gala de los premios Gaudí el pasado lunes. Poca calidad y pocos títulos en catalán en una ‘fiesta del cine catalán’ que no convenció ni a los nominados ni a la audiencia.
Tras las críticas y comentarios que se cruzaron al terminar la entrega de los galardones, salta la pregunta de si realmente existe en Cataluña músculo cinematográfico con la fuerza necesaria para elaborar un festival que intenta emular a eventos de cine con carácter nacional.
Ferran Mascarell, consejero de Cultura de la Generalitat de Cataluña, fue quien manifestó el mal sabor de boca institucional que les quedó tras la gala de la entrega de los premios ‘Gaudí’ en Barcelona.
Las críticas a los políticos y los numerosos chistes y bromas sobre la corrupción protagonizaron una gala destinada a premiar a los éxitos del cine con sello catalán. La nube política que nubló el evento fue criticada con firmeza por el consejero de cultura catalán; de hecho, Mascarell afirmo que la gala no le gusto “nada, nada, nada”.
En cuanto a los reconocimientos, la película 'Mientras duermes' acaparó la ceremonia ya que se llevó seis galardones, icluido el de mejor película, asentando así sus posibilidades de cara a los Goya.
¿CINE CATALÁN?
El cine hecho en Cataluña supone un importante porcentaje del cine hecho en España, pero aun así es complicado elaborar un evento del estilo de la entrega de los premios Gaudí solo con películas catalanas. Además, en la mayoría de las producciones participa gente de toda España por lo que la definición de 'cine catalán' resulta muy ambigüa.
Los premios de la Academia de Cine española, los Goya, se van consolidando entre la audiencia. Pero incluso a unos galardones de esta categoría, que engloban a todo el cine español, les resulta laborioso en ocasiones hacerse con el interés del público, para cuanto más a una industria mucha más reducida.
También cundió el desencanto entre los nominados, confirmando la poca relevancia de la gala. Casi la mitad de ellos no acudió a la entrega de las estatuillas. El otro jarro de agua fría fue la reducida audiencia. La emisión en directo de TV-3 (la televisión autonómica catalana) logró tan solo un 11,7% de cuota de pantalla, mostrando el rotundo desinterés que provocaron los ‘Gaudí’.
De entre las películas que acudían nominadas, apenas algún título sí era en catalán y la mayoría de ellas tienen lo mismo de catalán que de otras comunidades autónomas, ya que la procedencia de actores, productores o directores varía. Habría que diferenciar hasta qué punto el ansia de elaborar un evento propio y diferenciado, cueste lo que cueste, puede ir de la mano de crear una gala interesante, fructífera y de calidad.


